miércoles, 9 de marzo de 2011

Valericio Díaz: “Hay que dar lo mejor de uno”


Valericio Díaz lleva más de 10 años transportando a escolares a sus colegios; además su esposa e hijos son profesores, por lo que conoce muy bien el tema de la educación y la relación que se da en sus diferentes estamentos.
Ahora al volante de su transporte escolar conoce de cerca los ires y venires de este trabajo.
“Me gusta mucho lo que hago, con decirle que no hallaba la hora de que entraran los niños al colegio, ja,ja,ja. Este es un bonito trabajo para quien ama a los niños, me encanta. En mi caso somos todos ligados al ámbito, así es que nos gusta. Eso sí, es algo de mucha responsabilidad, porque uno debe darle la seguridad a los padres por llevar y traer sus hijos. Siempre dejo todos mis datos con los apoderados, por cualquier cosa, uno siempre debe estar en contacto con ellos. Y con los años ese sistema me ha dado buenos resultados y me ha ido bien siempre tratando de dar lo mejor de uno”, cuenta.
Actualmente Díaz es tesorero de la Asociación de Transportes Escolares de San Antonio, por lo que ha debido representar a un importante número de sanantoninos que se dedican a este trabajo y junto con ellos comparte las misas experiencias. “Me ha pasado varias veces el llegar con un niño a su casa y que no haya nadie esperándolo, ahí me los tengo que llevar nomás hasta esperar el llamado de los padres y a veces éste demora bastante, pero son cosas que se pueden dejar de lado, hay que responder. Uno tiene que velar por los menores en distintas circunstancias. Me ha pasado que a más de alguno lo han dejado castigado y ahí uno tiene que hablar con los profesores o los directores para llegar a un acuerdo y que lo dejen salir. Me ha tocado defender los derechos del niño también, ja,ja,ja”.
Díaz maneja un transporte bastante grande y llama la atención por ser blanco.
¿Le ha traído algún problema?
Puede ser que algunos me consideren ilegal, pero por el tipo de vehículo la ley me permite trabajar sin estar pintado de amarillo, ni tener letrero, ni baliza. Tengo toda la documentación adecuada y he participado en todos los controles de Carabineros.
¿En qué hay que poner atención al contratar un servicio?
Hay que considerar que el transportista esté afiliado a la asociación. Este es un gremio nacional importante y en San Antonio estamos participando. Tenemos nuestras identificaciones, somos ordenados y mantenemos un cuidado especial con el tema de los contratos, los derechos y deberes de los apoderados y conductores.
¿Cómo espera que sea este año?
Que sea bueno nada más. El año pasado estábamos todos muy nerviosos por el tema del terremoto, había mucho estrés, pero esperamos que este 2011 sea mejor para todos.

La experiencia de un matrimonio


Nelson Véliz y María Isabel Zamudio tienen años de experiencia en este rubro, por lo que saben las situaciones por las que se atraviesa al mando de un transporte escolar en San Antonio.
El matrimonio de Nelson Véliz y María Isabel Zamudio se dedica al transporte escolar de estudiantes por casi 16 años, etapa por la cual han atravesado por varias situaciones, pero que les ha posibilitado desarrollar un sistema de trabajo que les permite responder a los requerimientos de los padres y apoderados de manera adecuada.
Juntos han salido adelante en este trabajo, han conocido generaciones de estudiantes a quienes acompañaron en todo su desarrollo hasta verlos convertidos ahora en profesionales.
Por eso sienten alegría cuando los reconocen y los saludan con cariño cuando se encuentran nuevamente a esos estudiantes, claro que ahora en otra faceta, no sólo con el uniforme.
María Isabel, conocida cariñosamente como “Tía Maritza”, es una de las muchas mujeres que conduce un móvil amarillo. Ella sabe de lo que está hablando cuando se analiza esta labor.
“Este trabajo es estresante –señala- hay que tener mucha paciencia, además de ser muy buen conductor pues los padres nos confían sus tesoros, son lo más preciado de cada familia, de ahí que nuestros pasajeros sean los más importantes. Por eso, para manejar un furgón hay que ser una persona capacitada, comprender a los niños y entregarse como papás también”.
Señala que las responsabilidades de los conductores muchas veces van más allá de un chofer, hay que ser el nexo de los niños con los colegios y tomar decisiones sobre determinadas situaciones. “Ocurre que a veces los menores se sienten enfermos en la escuela y hay que hacer algo, llevarlos a sus domicilios o a otro lugar. Para nosotros ha sido importante trabajar con un solo colegio, por eso manejamos nuestros tiempos, no andamos corriendo de un lugar a otro, conocemos a los profesores. Si un niño se enferma, volvemos por ellos y los llevamos a sus casas, por eso los padres tienen confianza y se sienten tranquilos. Con el tiempo se ha creado un lazo especial, hay cariño, los niños agradecen el buen servicio”.
El manejar al grupo es una de las claves para los conductores. La tía Maritza reconoce que los más pequeños son los más inquietos, y es en ese momento, cuando deben aplicar la mejor de las técnicas. “Uno conoce a los niños, ellos te cuentan sus cosas. En mi caso les converso, les pregunto cómo les fue en el día y se va creando un buen clima”, dijo.

Confianza


El tío Nelson contó que a veces hay que hacer más de lo previsto. “Más de alguna vez me ha tocado un niño que se siente enfermo y cuando uno lo lleva a su casa, se encuentra con que no hay nadie y me lo he tenido que llevar. Hay confianza con los padres, nos conocemos y están tranquilos, después me llaman y lo pasan a buscar. Trabajar con niños es complicado, junto con manejar bien hay que tener el tacto y la actitud para poner las reglas claras. Uno es amigo de ellos, pero no se puede permitir que lo sobrepasen a uno”.
Para Véliz es fundamental que los padres consideren las medidas pertinentes para elegir un transporte escolar adecuado pues “no por ahorrarse algo de dinero se va a arriesgar la seguridad de los menores. Muchos dejan los niños con algún amigo, pero no se dan cuenta que en ese auto pueden ir 5 ó 6 más. A nosotros se nos exige una serie de requerimientos legales que debemos cumplir, tenemos todo establecido. Hay a veces una competencia desleal, pero es algo que debe regularse”.
“. Para trabajar en esto hay que manejar muy bien y cumplir con todas las normas que exige el Ministerio de Transporte. Nosotros llevamos años en esto y muchos nos recomiendan. Hay una trayectoria a la que responder, hay que ser muy rigurosos con los horarios y ser responsables, porque al final los padres dependen de nosotros para que sus hijos lleguen a la hora a los establecimientos educaciones y lo que es más importante, sanos y salvos”.

Historias de transportes escolares en San Antonio


Llevar a los niños al colegio es un tema de suma responsabilidad para los conductores de los furgones, por eso enfatizan que hay aspectos que se deben resguardar

 
Comenzó el año escolar y en las calles de San Antonio se volvieron a ver a los niños y jóvenes luciendo sus uniformes escolares.
Junto con todo el vendaval de obligaciones que marzo representa, los apoderados deben enfrentar una decisión no menor: elegir el transporte para sus niños.
Muchos apoderados sanantoninos no cuentan con movilización propia o no tienen el tiempo para llevar a sus hijos a los establecimientos educacionales en la locomoción colectiva. Sea el motivo cual sea, el servicio de los furgones amarillos se hace necesario para muchas familias.
Por lo tanto, determinar quién conducirá a sus hijos a los colegios, pasa a ser un tema trascendente, por un aspecto de seguridad y responsabilidad.
En nuestra ciudad se estima en 60 los móviles que tienen autorización del Ministerio del ramo para  realizar esta labor; y según informaciones de la Asociación Gremial de Transportes Escolares circulan cuatro informales por cada uno de los legalmente establecidos.
Pero quienes conocen esta pega mejor que nadie, son los propios conductores; ellos tienen la paciencia y la experiencia para hablar de esta labor que es fundamental para el normal acceso a la educación.
Javier Rocuant es presidente de la Asociación Gremial de Transportes Escolares de San Antonio (Agtesan) y conoce al dedillo los avatares de este oficio.
Respecto de lo principal que deben considerar los padres al contratar este servicio, indicó que “hay que tener especial atención en que tanto el vehículo como el conductor cuenten con toda la documentación que nos exige la ley, y que éstos estén al día. Para hacer el servicio de transporte escolar se requiere de licencia clase A, revisión técnica (son 2  al año) y estar inscrito en el Registro Nacional de Transporte Escolar. Junto con lo anterior, los apoderados deben conversar con el tío, conocerlo y ver el estado del furgón. Hay que recordarle a los padres que ellos son los principales fiscalizadores de nuestro trabajo”.
Imagínese llevar a sus casas a 15 niños que salen de las salas de clases con toda la energía después de estar en el colegio por 7 horas. ¿Inquietos? Eso es lo menos.
¿Qué hay que hacer para manejar al grupo de niños en esas condiciones?
Para controlar a los niños hay que tener mucha  sabiduría, tenerlos como amigos, pero no darles demasiada confianza. Hay que marcar una diferencia para que ellos respeten y tener mucha, mucha paciencia.
¿Qué requisitos debe tener una persona para cumplir con esta labor?
Los requisitos son  contar con licencia clase A 3  o, clase A anterior al año 1997, certificado de antecedentes intachable y como te dije, paciencia.
¿Cómo ha sido su experiencia en esta labor?
Creo que ha sido buena, un poco estresante quizás, pero se me  pasa jugando babyfútbol todos los viernes con mis colegas. En general, al hacer el balance creo que es una experiencia positiva. Lo más gratificante para mí es cuando a fin de año los niños te hacen un regalito y te dan las gracias por la paciencia que he tenido con ellos. Lo más difícil es cuando te quedas en pana y sabes que no puedes fallarle a los estudiantes, pues ellos tienen que llegar a clases.
¿Cómo es la organización de la Agtesan?
 En estos momentos somos 45 socios y estamos a punto de tener nuestra sede social, sueño que teníamos hace 21 años. Gracias a la Municipalidad de San Antonio que nos dio un sitio en comodato en las Colinas del Mar ya que nos ganamos un proyecto del Ministerio del Interior vamos a cumplir nuestro sueño, pues falta poco para terminar la construcción.
¿Qué tal ha sido la comunicación con Carabineros?
Tenemos una comunicación buena. Esta semana tuve una reunión con ellos para fijar algunos temas y ha sido positivo.
Como dirigente del sector, el tema de los transportes informales siempre ha estado en la agenda.
El asunto de los piratas es algo que a nosotros nos importa mucho. En el encuentro con el capitán Carlos Aguila, nos dijo que este año aparte de infraccionar a los informales, van a trabajar con los padres de los niños que se trasladan en esos vehículos, para que ellos vean el riesgo de enviar a sus hijos en móviles que no están habilitados para  ese efecto. A veces  los apoderados por ahorrar mil pesos  los mandan en cualquier auto, sin importarles la seguridad de sus hijos. Según el capitán, este año contaremos con el apoyo del seremi de Transporte para fomentar la fiscalización, tema que nosotros no dejaremos de lado.

Actividades entretenidas


La escuela Movilizadores Portuarios de San Antonio cuenta con una moderna infraestructura que en esta ocasión es puesta una vez más a disposición de los niños.
El docente Aníbal Jeria dijo a El Líder que “contamos con modernas dependencias, por lo que junto con las actividades programadas, los niños reciben una completa atención que les permite a sus padres estar tranquilos, porque saben que aquí están bien cuidados. Muchos de estos niños están en sus casas en verano y tienen en nuestra escuela el espacio apropiado para entretenerse”.
Durante enero este establecimiento educacional desarrolló el programa “Inglés Abre Puertas” del Ministerio de Educación y que permitió a alumnos aventajados en el idioma inglés, participar en un taller de reforzamiento guiado por un profesor chileno y un docente estadounidense. “Participaron estudiantes becados de diversos colegios, fue una gran experiencia que permitió mejorar en la consolidación de la lengua”, dijo Jeria.
La escuela Movilizadores Portuarios permanecerá abierta de 9.30 a 15.30 horas para niños de entre 4 y 14 años.
“Este programa además de difundir nuestra imagen tiene una importante labor social, los niños llegan muy temprano y se entretienen con diversos panoramas gratuitos; de lo contrario estarían en sus casas y con poco que hacer”, indicó.

En Placilla

Otra de las escuelas insertas en este programa, la de Cerro Placilla, su directora Dora Pozo explicó que se reciben a niños en dos ciclos, de 1° A 4° básico y de 5° a 8°, en tres áreas con alimentación, juegos y diversión. “Aquí los niños mantienen un horario más libre, ellos juegan, hacen deporte, se entretienen y lo pasan muy bien. Incluso muchos se portan mejor en verano que en horario de clases el resto del año”, cuenta la directora mientras se ríe de la situación.
Y es cierto, porque en la escuela Cerro Placilla, los pequeños almuerzan cuando quieren, dentro del horario establecido por el colegio; van a sus casas y regresan, traen algunos de sus juguetes, comparten con sus compañeros de curso, etc.
“Vienen muchos menores que no tienen otra opción en el verano. Aquí los atiende todo un equipo especializado de profesores, auxiliares y manipuladoras de alimentos”, dijo.

En el Colegio Espíritu Santo

Los campeonatos de babyfútbol acapararon el interés de los alumnos que pasaron sus vacaciones entretenidas en el Colegio Espíritu Santo.
Esta vez fue la primera oportunidad en que se aplicó este plan, el que responde a una beuna experiencia concretada durante las vacaciones de invierno, que permitió a los niños del sector acudir a su colegio a entretenerse y hacer manualidades.
Juan Pablo Carrera comentó que “esto les permitió a los niños recrearse y pasarlo bien junto al deporte que es lo importante”.
En otra sala, las niñas dirigidas por la profesora Carola Pacheco realizaron manualidades y se pintaron la cara. “Las alumnas llegaron temprano y comenzamos con danza y continuamos con pintacaritas y manualidades. Fue una experiencia muy buena y les permitió a las niñas tener un verano entretenido”.

Niños tienen un verano entretenido en sus colegios


Llega el verano, para muchos es momento de ir a la playa, de tomarse vacaciones, de pasear.
Pero para muchos otros en San Antonio, no existe esa posibilidad y deben contentarse con quedarse en casa.
Claro que eso no tiene porqué ser sinónimo de algo fome y latero; por lo mismo, la Dirección de Educación Municipal, atendiendo a un llamado del gobierno central puso en marcha las denominadas Escuelas Abiertas de verano, beneficio entregado por la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas.
De esta forma, los niños y niñas sanantoninas que no tienen panoramas veraniegos, pueden acercarse a sus escuelas y junto a sus amigos compartir momentos agradables aprendiendo y recreándose.
Las escuelas seleccionadas con este beneficio para la comunidad, son Cerro Placilla, Movilizadores Portuarios, Poeta Pablo Neruda y Padre Andre Coindre.
Estos establecimientos educacionales permanecen abiertos desde esta semana, por lo que se invita a los niños y niñas de estos sectores para que se acerquen a las escuelas a inscribirse, dicho beneficio no es exclusivo para alumnos y alumnos que pertenezcan a estos centros educacionales, sino que para cualquier niño y niña del sector que no cuente con un panorama veraniego, y desee utilizar el tiempo libre compartiendo y realizando diversas actividades.
Yolanda Masso, coordinadora de Junaeb, indicó que además de las escuelas abiertas, la entidad no sólo promueve este beneficio, sino que además, le permite a alumnos de escasos recursos de enseñanza media de establecimientos municipales, participar en actividades entretenidas.

En las escuelas

En pleno funcionamiento están las escuelas insertas en este programa en San Antonio.
El director de la escuela Pablo Neruda, Armando Leiva, indicó que están presentes con una serie de actividades recreativas para los niños. “Tenemos actividades recreativas y de diversa entretención. Además, hay agendados algunos paseos para los niños. Tradicionalmente hemos sido apoyados por la empresa Vopak, la que en esta ocasión, nos colabora con los medios para trasladar a los menores a alguna playa. La profesora Carmen García es la persona encargada de coordinar esta actividad”, aseveró.
El directivo agregó que la escuela permanecerá abierta de 8.30 a 16 horas y espera contar con al menos 120 niños. “Ellos saben que estamos en el plan de Escuelas Abiertas, así es que llegan solos, muchos nos hicieron consultas y participan con muchas ganas. También tenemos piscinas, las que son llenadas por Bomberos que nos ayuda”.
Junto con las actividades entretenidas, los niños reciben su alimentación completa, consistente en desayuno, almuerzo y colación.
En esta misma línea está funcionando la actividad en la escuela Padre André Coindre, en Bellavista, sector donde los pequeños están con las pilas puestas para pasarlo bien.
La coordinadora en esta oportunidad es Katherine Rivas quien estará en esta labor en un equipo de 4 docentes, tres de ellos profesores de Educación Física, además de la encargada de apoyo pedagógico.
“Contamos con un programa que incluye actividades recreativas, deportivas, al aire libre y manualidades. Hace bastantes años que esta escuela participa en este programa, por lo que durante todo enero ya habíamos tenido varios niños en nuestras dependencias. Es buen visitada nuestra escuela, no sólo por sus alumnos, sino por amigos de ellos e incluso algunos niños que vienen de otras ciudades como Arica y Santiago y que se encuentran de visita en la zona”, indicó.
Agregó también que el plan de Escuelas Abiertas estará disponible hasta el 12 de febrero con niños de entre  6 y 14 años de edad. “Hay que considerar que ellos reciben aquí su alimentación, así es que se transforma también en una importante ayuda para las familias del sector”, dijo.

Reciclaje en nuestra ciudad


El reciclaje toma relevancia cada vez más cuando se ve que el tema de las basuras alcanza niveles que no se desean.
Y antes de que sea un problema más grande, en el municipio de San Antonio tomaron cartas en el asunto y ya presentas algunas experiencias en el reciclaje.
Así lo explicó Francisco Valenzuela, de la Dirección de Aseo Ornato y Medio Ambiente (en la foto), “la idea es reducir los volúmenes que se llevan a vertedero ante la falta de una solución concreta en el tema de los residuos. Nuestra dirección nos ha encomendado minimizar los residuos y en ese sentido, llevamos adelante nuestra planta de compostaje de todos los resultados de las podas que se realizan en la ciudad. Comenzamos con eso y gracias al Plan Comuna Limpia se eligió a San Antonio para traspasarle algunos recursos para implementar acciones comunales de minimización”.
¿Cómo se espera continuar con esta labor?
En marzo esperamos iniciar labores de educación en algunos sectores pilotos de la comuna para retirar la basura orgánica. Junto con entregar contenedores haremos una labor puerta a puerta para informar. Paralelo a esto hicimos un plan de reciclaje en las escuelas que los ha permitido obtener certificación ambiental en sus establecimientos. Producto de esto, queremos salir de los colegio y llegar a la comunidad. Parte de esto, ha sido la inauguración del Punto Verde inaugurado recientemente en la ciudad, para que las personas tomen conciencia de la importancia de reciclar.
¿Cómo ha visto el interés de la comunidad?
Hemos hecho diagnósticos donde le consultamos a la ciudadanía respecto de este tema y comprobamos que un alto porcentaje quiere sumarse a las labores de reciclaje; de ahí es que esperamos instalar estos puntos verdes en diversos lugares de la ciudad.
¿Cuáles son los principales “peros” que se ponen para avanzar en esto?
Principalmente lo que más cuesta es la logística, dotar de los elementos adecuados para realizar esta labor, ya que no tienen un valor menor. En ese sentido, la gente pregunta qué se gana con todo esto. En ese sentido estamos tratando junto con el alcalde, instalar algunas especies de incentivos unos “bonos verdes” que se traduzcan en recursos para dotar de un área verde en el sector o puntaje para proyectos participativos.
¿Con tu experiencia qué viabilidad le ve al tema de la planta de transferencia que se está planteando?
Hemos participado en esta asociatividad hace bastantes años. Yo estimo que los costos elevadísimos, la operación de la estación significará a los municipios un gasto enorme primero en la recolección, luego la transferencia y la disposición final. Ante eso, esa inversión se deberá recuperarse de alguna manera y va a haber un mayor costo para la comunidad. Por eso la propuesta de San Antonio es minimizar los residuos y traspasarle menos costos a la ciudadanía.

¿Qué hacer con los residuos domiciliarios en la provincia?


La posibilidad de contar con una planta de transferencia en la parte alta de Cartagena, es para la Asociación Provincial de Municipalidades, la opción más viable. Eso sí, en contra juega su alto costo: 1.600 millones de pesos

 
Disponer de un lugar definitivo donde trasladar los residuos que se generan en nuestras casas es una discusión que no se soluciona en pocos días y lo que es peor, con poco dinero.
Responder a la pregunta ¿qué hacer con los residuos domiciliarios en la provincia? es para los especialistas y dicho en buen chileno un “tema cacho”
¿Por qué?
Porque es caro, demanda muchas horas de trabajo, mucha mano de obra y los municipios –por lo general- no disponen de unidades especializadas en este trabajo. Además, nadie quiere tener un vertedero, relleno sanitario o como se le llame, cerca de sus casas.
Para las autoridades municipales es un compromiso serio dar el visto bueno a un depósito de residuos domiciliarios, a la oposición de la comunidad se suma la serie de requerimientos ambientales por los cuales circular, algo que a la larga se torna comprometedor.
El asunto es que las basuras deben tener sí o sí un lugar donde ser depositadas y en la provincia de San Antonio el tema adquiere relevancia cuando el vertedero de Cartagena avanza a pasos agigantados al término de una etapa más. Recordemos que el recinto ya cumplió su vida útil el 31 de diciembre de 2005.
Entonces, el tema no da para más.
Por lo mismo desde esa fecha se inició un arduo trabajo a través de la Comisión de Integración Territorial de la Asociación Provincial de Municipalidades para definir dónde se depositarían a futuro los desperdicios.
La provincia de San Antonio genera diariamente 200 toneladas de desechos; se estima que cada persona produce en promedio un kilo y medio de basura al día. Por tanto, hay que hacer algo y ya.
Este fue el tema central de la discusión en el seminario “Basura o residuo ¿una problemática común? O una ganancia común” realizado recientemente y que fue organizado por la entidad provincial que agrupa a los municipios del litoral y que encabeza el alcalde de Cartagena, Osvaldo Cartagena Polanco.
Las autoridades abordan el tema desde dos aristas principales; la primera, desarrollar un estudio de ingeniería  para ubicar una planta de transferencia que reemplace al ya colapsado vertedero Ecogarbage y una segunda, que implica la sensibilización ciudadana hacia la minimización de la basura domiciliaria. Es decir, a través del reciclaje, opción que ha dado resultados en países desarrollados donde nos llevan la delantera en este tema, pero en el que hay algunos casos que sobresalen a la norma.
Este es el caso de la comuna capitalina de La Pintana, donde se ha desarrollado una unidad a cargo de la Dirección de Gestión Ambiental.

¿Qué hacer?

El presidente de la Asociación Provincial de Municipalidades, Osvaldo Cartagena, analiza el tema con la seriedad que merece.
Señala que a través de diversos estudios de entidades especializadas y con el acuerdo de concejales y diversas autoridades de la zona, se llegó a la conclusión que la plata de transferencia de residuos es a mejor opción para la zona.
“En este tema vamos quemando etapas. Se trata de un tema preocupante y junto a los alcaldes y la Subdere determinamos en instalar una estación de transferencia y algunas plantas de reciclaje. Se ha trabajado con más de 14 colegios y 12 organizaciones de la provincia para que se tome conciencia de lo que significa el reciclaje y de esta forma apoyar el trabajo realizado”, indicó.
¿Por qué se ha demorado este tema? Ya había antecedentes del 2008 respecto de este tema.
No ha sido algo fácil. Teníamos algunas tareas hechas con el gobierno anterior, luego se retomaron lo que nos demoró un poco. Lo positivo es que ahora tenemos los estudios de ingeniería de la planta de transferencia y la capacitación para el reciclaje.
¿De cuánto se estima la inversión?
Estamos hablando de 1.600 millones de pesos. Todo este proyecto implicará costos elevados en el traslado de la basura; por lo mismo, debemos llevar la menor cantidad de desechos a los destinos finales y eso significa que tenemos que reciclar.
¿Están dispuestas todas las municipalidades a participar?
Desde luego que sí. Esto no es un trabajo del alcalde de Cartagena, sino de todos los ediles y concejales de la provincia.
¿Van a aumentar los costos para la comunidad al final de todo este proceso?
Eso es efectivo. Nuestros estudios nos van a costar mucho más de lo que cuesta a los municipios trasladar la basura a los vertederos como se ha hecho hasta ahora. Pero estamos buscando con la Subdere la forma de bonificar de alguna manera los 5 primeros años de funcionamiento, cuando tengamos que hacer el traslado a rellenos sanitarios como Popeta en Melipilla y Los Molles en Valparaíso.
¿Qué tendrá la planta de transferencia de residuos?
La planta contendrá galpones, cintas, sectores especializados donde reciclar. La basura volverá a ser seleccionada y reutilizada. Hay juntas de vecinos que están enteradas de este tema y obtener algunos beneficios en esta materia como una forma de incentivo. Hemos puesto énfasis en este tema y espero que el próximo presidente de esta organización provincial pueda seguir adelante con este tema.

Aprender a vivir en comunidad


Con poco espacio, paredes delgadas, baños y lavaderos comunitarios, los vecinos debieron aprender a vivir en grupo.
Dejaron de lado la intimidad de sus hogares para sobreponerse y volver a empezar. Talvez ha sido lo más difícil.
Sergio Cristi señala que estos conjuntos habitacionales son campamentos lisa y llanamente; ¿Aldeas de convivencia? “No, estos son campamentos y nada más. El otro nombre se le pusieron para que suene más bonito, pero nada más”, cuenta.
Cristo y su familia habitaba un departamento en el quinto puso de la torre 1115. “Mi familia vivió el terremoto atrapada en el departamento. Después que pasó el movimiento y unos vecinos rompieron la puerta y pudieron salir. Si no hubieran muerto. Dentro en el departamento se destruyó todo, eso hizo que se trancaran más las puertas. La situación fue terrible”.
¿Cuánto tiempo estuvo en carpa?
Junto a 7 familias estuvimos acampando 4 meses. Durante ese tiempo hicimos una olla común, recibimos ayuda de diversas entidades -más de fuera que de San Antonio-, pero pasamos de todo, hambre, frío, miedo. Hubo momentos de tristeza. Los niños lloraron mucho cuando demolieron los edificios.
¿Qué viene ahora?
Se dice que en marzo se realizarán trabajos, pero vemos que las fechas no se están cumpliendo. Estamos próximos a cumplir un año del terremoto y seguimos viviendo en mediaguas. Hemos respondido con todos los procesos, quitamos la demanda que habíamos interpuesto ante el Serviu, firmamos el acuerdo y estamos a la espera de ver los movimientos de construcción.
¿Son muchos los problemas?
Lo que se generan por estar tan cerca unos de otros. Ahora tenemos el problema de las pulgas e insectos, hay plagas. Esto es complicado, pero nos las arreglamos de alguna manera. Es deprimente vivir en estos campamentos.

Desventuras en mediaguas


Esa madrugada del 27 de febrero de 2010 marcó un antes y un después para 296 familias sanantoninas que habitaban los 8 edificios ubicados en la parte alta de la ciudad. El megasismo no sólo les infundió miedo sino que les arrebató sus hogares
Estamos a una semana de cumplir un año de uno de los sismos más violentos que se hayan sufrido en nuestro país.
Gran parte de la zona central sufrió los embates del terremoto 8.8 grados Richter que tuvo su epicentro en el mar a unos 150 kilómetros al norte de Concepción. Fueron 2 minutos y 45 segundos que remecieron lo más profundo de los hogares de la provincia de San Antonio y que dejó una huella imborrable en su interior.
Con el paso del tiempo las personas se van sobreponiendo, se salió adelante, se ha reconstruido lo que más se ha podido y esta ciudad puerto volvió a retomar su actividad y la rutina diaria, claro que las cicatrices del sismo aún se mantienen.
Prueba de ello son los trabajos de reparación del puente Llo Lleo que se espera entregar pronto nuevamente al servicio de la comunidad. Además, basta darse una vuelta por Centenario y ver la iglesia de San Antonio que aún muestra su exterior resquebrajado y que nos recuerda día a día lo que es la fuerza de la naturaleza.
¿Pero qué sucedió con aquellas familias que habitaban el complejo de edificios de Villa de Mar?
Se trata de un grupo de 295 familias que aquella noche debieron desalojar sus hogares ante el colapso de las bases de muchos de los bloques. Ellos se un día para otro, volvieron a encender fuego, a vivir en campas y a las ollas comunes para su alimentación.
Fueron cuatro meses viviendo en esas condiciones y después tras largas negociaciones, protestas de por medio, un grupo de 67 decidió aceptar la opción de habitar mediaguas transitorias a la espera de una solución definitiva.
Tras la demolición de los 8 edificios, los vecinos contemplaron el origen de las “Aldeas de convivencia”, grupos de mediaguas establecidas en calle Salvador Allende, Nápoles, Manuel Montt y Cardenal Caro.
Modernos campamentos en el San Antonio del siglo XXI

Cambio de vida

Angélica Soto es dirigente del grupo establecido en la multicancha ubicada en Salvador Allende con Nápoles.
Hoy le cuesta recordar aquella madrugada fatídica en que la tierra se movió violentamente resquebrajando las bases del edificio donde estaba su departamento. Más que por el tiempo transcurrido es por las ganas de olvidar.
Nunca imagino vivir en mediaguas, con la precariedad de delgadas paredes y con el recuerdo de lo que fue su hogar.
Cuenta que esta situación es como haber retrocedido 10 años, un volver a empezar que no se tenía pronosticado y que no se lo desea a nadie.
“No tengo muchos recuerdos de esa noche, era tanto el griterío, el ruido de la quebrazón de cosas en el departamento, que pensaba que más de algún edificio se iba a caer. En nuestro block habitaban muchos niños, ellos lloraban y sufrían  crisis nerviosas por lo sucedido. Fue un momento muy difícil. Ver cómo quedaron los edificios fue tremendo”, señala.
“Salimos con lo puesto, todo oscuro, polvo por todas partes. La gente gritaba pidiendo ayuda, se hizo lo que se pudo. Afortunadamente no hubo muertos, pero los edificios no resistieron. Estuvimos cuatro meses en carpa. Al principio, en el sector de la cancha éramos más, después muchas familias se fueron a otros lugares. No se puede decir que están mejor, pues están hacinados, de allegados o pagando arriendos muy altos”.
Angélica desliza un comentario el que después de mucho andar llegó a la conclusión. “Con el tiempo uno analiza mejor las cosas y se da cuenta que en el fondo, el terremoto fue para mejor, porque de esa forma se pudo ver que los departamentos estaban mal construidos. Muchos ya tenían grietas y quizás en algún momento iban a colapsar. De esta forma fe duro, pero ahora se está obligado a reconstruir. El Serviu estaba al tanto de que presentaban problemas, nunca se hizo nada y el sismo dejó en evidencia todas las deficiencias. Quizás es un ejemplo para que no se repita, que cuando construyan se hagan las cosas como corresponde, pues en estos departamentos no van a vivir animales, sino familias”.
¿El terremoto le cambió la vida?
Sí, a mi me cambió la vida. De un día para otro me encuentro viviendo en una mediagua y sin mi departamento. A todos nosotros nos afectó enormemente. De partida, una está expuesta a un montón de situaciones que tienen que ver con la convivencia. La gente que te ve en mediagua piensa que somos pobres, que somos poco menos que delincuentes, pero eso no es así, somos personas de trabajo, de esfuerzo. Esto nos tocó vivir por la negligencia e irresponsabilidad de la constructora encargada de levantar los edificios.
¿De todos modos hubiera preferido evitar esta situación?
Por supuesto, teníamos nuestros departamentos, quizás hubieran quedado con fisuras, pero hubiésemos preferido arreglarlos y no vivir en estas condiciones poco humanas.
Quizás algunos piensen que estamos aquí pasándolo chancho, que no pagamos agua, luz y eso no es así. Todo eso se paga sólo no cancelamos arriendo, pero hay que tomar en cuenta las condiciones en las que estamos. Nos exponemos a que nos miren en menos por estar en estos campamentos. De otra forma, yo jamás en mi vida hubiera optado por vivir en una mediagua. Imagínate lo que es el invierno, salir de noche y con frío para ir al baño comunitario. En la época de colegio debimos turnarnos de una u otra forma para la ducha, pues todos tienen obligaciones temprano.
¿Qué han sabido de la reconstrucción?
Se nos dijo que ésta comenzaría la segunda semana de febrero, se iba a realizar el cierre de los perímetros, pero hasta ahora nada. Vamos a esperar los plazos pertinentes, pero si no se cumplen, obviamente que vamos a estar ahí para exigir que se cumpla con lo que se nos prometió. Si no hay solución, entonces tomaremos otras medidas.  La gente va a cumplir un año en esta situación. Cumplimos con todos los procesos. Teníamos nuestros departamentos con todas las de la ley.
¿Tiene esperanzas?
Mira, de verdad, no tengo mucha, porque los plazos no se van a cumplir. Creo que el próximo año todavía voy a estar en la mediagua El Serviu tiene la responsabilidad de construir si o sí, venga del gobierno que venga. Todo chileno tiene derecho a una vivienda digna, sólo queremos que se hagan como corresponde. Si dice que hay que poner fierros de 2 sean fierros de 2, no papel ni otra cosa.
¿Hubo ofrecimientos que no se concretaron?
Hay que separar las cosas, nunca pedimos ayuda económica, sólo que se nos diera un subsidio para arrendar en algún lugar. Hubo algunos ofrecimientos, pero no se concretó nada. Queremos más que nada que se agilicen los procesos para que tener una solución.

Comunicación instantánea


Los radioaficionados están en permanente contacto. Esa es la idea, facilitar la comunicación. Pero eso no es todo, porque a través de las diversas frecuencias que están autorizados a emplear, se comunican con sus colegas en distintos lugares del país.
Es así como Eleazar Soto, desde su domicilio hizo una prueba de equipos para entrar en contacto con otras personas equipadas con equipos repetidores o portátiles.
Primero fue un contacto con Onemi de Valparaíso, luego el encargado de emergencias de la Municipalidad de San Antonio, Hospital, Bomberos, Carabineros y Ejército. Todos respondieron inmediatamente que la comunicación se escuchaba fuerte y claro.
Lo mismo sucedió con los colegas de Elezar Soto (CE2 RVM). Primero fue Freddy (VCA2 VZM) que respondió desde Viña del Mar; luego Raúl (HOV CE3 HOV) quien se encontraba en Colina, provincia de Chacabuco.
Y también con Renato (CE3 UNO) y David (CA2 VYM), junto con Guillermo (CE2 RML) quien estaba en Llo Lleo.
Todos ellos estaban atentos a las ondas de radio que sus aparatos traducían en voz, todos dispuestos a responder a los requerimientos de alguien que al igual que ellos, sienten amor por la radio.

La experiencia radial en San Antonio


En nuestra ciudad el club de radioaficionados “Hugo Roa Santander” cuenta con 18 integrantes aficionados a la electrónica y a la radio.
El club adoptó el nombre de Hugo Roa, en recuerdo de quien fuera uno de sus principales integrantes y que fue el guía para que muchos de los miembros de iniciasen en esta actividad.
Eleazar Soto Faúndez, explicó a El Líder que “somos el único club activo y legalmente conformado de la provincia. Nos regimos por el reglamento de la Subsecretaría de Telecomunicaciones para transmitir en la banda de los 144.000 a 148.000 MGHZ. Hace 3 años estamos trabajando con la Onemi y nos mantenemos en permanente contacto con las entidades de emergencia de la provincia como la Red de Emergencia Municipal (Remsa), además de Ejército, Carabineros, Bomberos y Hospital”.
Enfatizó que “somos una entidad sin fines de lucro que estamos dispuestos a entregar nuestra ayuda desinteresada a la autoridad. No somos entes oficiales, no nos mandamos solos; somos muy estrictos en ese sentido y hacemos respetar los códigos que nos entregan”.
¿Qué actividades realizan?
Bueno, somos un club antes que nada y como tal nos reunimos entre los integrantes (18) y realizamos capacitaciones para ir mejorando en temas como construcción de antenas, manejo de los equipos, etc. Además, compartimos experiencias.
¿Quiénes se pueden integrar?
Cualquier persona que se sienta cercana al tema, desde los 15 años de edad.

Trabajo posterremoto

Tras el terremoto, tuvieron mucha actividad…
Exactamente. Nos coordinamos con los organismos de emergencia y medios de comunicación locales. Nos instalamos en la radio Chilena y estuvimos generando contactos con otros colegas que estaban en la zona más afectada. Además, recibimos muchas peticiones de vecinos que querían saber del estado de sus familiares. No tenían cómo comunicarse y nosotros les prestamos ayuda.
Onemi nos llamó y nos pidió que colaboráramos con la labor de dar tranquilidad a la comunidad. Estábamos alerta por el tema del tsunami, pero más que todo, ayudar a la calma.
¿Ustedes se enteraron de inmediato de la magnitud de la tragedia?
Sí, tuvimos contactos con colegas del sur que lograron transmitir de inmediato. Hubo otros a los que se les cayeron las antenas y las casas. Supimos lo que estaba pasando y lo que sucedió en Constitución.
¿Qué fue lo más difícil del momento?
Aparte de reiterar los llamados a la calma de la población, lo complicado fue contar con los recursos adecuados para hacer nuestra labor. Fue difícil conseguir energía para recargar las baterías; además que se nos hicieron pocas. Agradezco la colaboración de las empresas Merco Tank y Vicmar que en ese momento nos prestaron baterías.

Las conclusiones

Lo terrible del terremoto sirvió para poner a prueba la capacidad de reacción de estos radioaficionados. Fue el momento propicio para sacar conclusiones que permitan en un futuro actuar de la mejor manera.
Soto indica que hay varios aspectos que se han mejorado, lo que es muy valioso. “Dentro de las conclusiones más importante está la necesidad de trabajar estrechamente con la Defensa Civil, con los boys scouts de la comuna, para de esa manera hacer llegar a los vecinos los mensajes que nos transmiten. Por lo mismo, pretendemos aumentar la difusión con las radios comunitarias locales para propagar la información”.
“Seguiremos perfeccionándonos para optimizar nuestros procedimientos ante otras emergencias como incendios forestales o temporales de lluvia en invierno. Se hace necesaria la capacitación constante de entidades como el personal municipal de la provincia, los integrantes de la red Victor y los integrantes de la Uncosan que están en contacto con nosotros. La idea es que los dirigentes de cada barrios se acerquen a los radioaficionados y se enteren de la información para darla a conocer efectivamente”.

Radioaficionados: Amor por la radio


Tras el terremoto del 27 de febrero volvió a quedar en evidencia la importancia de los radioaficionados en la ayuda a la comunidad en momentos de emergencia. Cuando se cayeron los celulares y no había electricidad, ellos estuvieron en el aire comunicando


“Romeo Alfa 10, estamos atentos y a la escucha”
“Conforme Romeo Alfa 10, mantengan frecuencia”
Ese fue el primero diálogo que Eleazar Soto, presidente del Club de Radioaficionados Hugo Roa Santander”, tuvo con los encargados de emergencia de la provincia apenas minutos después de que el terremoto golpeara con fuerza nuestra ciudad.
Poco se sabía de lo que había ocurrido en otras zonas del país, no había señal de celulares, el suministro eléctrico estaba cortado; no había comunicación.
Y eso es lo que más se necesita en situaciones extremas: comunicación.
En esas circunstancias, cuando no se sabía a ciencia cierta de la magnitud de la tragedia, cuando los radioaficionados cumplieron una labor social de relevancia.
Se convirtieron de pronto en el nexo de los organismos de emergencia nacionales con las autoridades locales; además de ser el puente de comunicación de los sanantoninos que tenían familiares en las zonas de la VII y VIII Regiones que habían sido más golpeadas con el sismo y con el posterior tsunami.
Los radioaficionados estuvieron en contacto con sus colegas de otras partes del país, supieron que en el norte sus contactos no había percibido el movimiento; que sus amigos del sur sabían que en Concepción había varias personas muertas y para qué decir en las costas de Constitución donde la ola del tsunami causó irreparables pérdidas humanas y materiales.
No sólo eso, también se conectaron con radioaficionados de Argentina, que transcurridas algunas horas del siniestro, ya estaban transciendo y prestando ayuda para facilitar la comunicación.

Una afición especial

La radioafición es tanto una afición como un servicio en el que los participantes, llamados "radioaficionados o radioescucha", utilizan varios tipos de equipos de radiocomunicaciones para comunicarse con otros radioaficionados para el servicio público, la recreación y la autoformación.
Los radioaficionados cuentan con comunicaciones inalámbricas personales entre sí y son capaces de apoyar a sus comunidades con comunicaciones de emergencia y de desastres si es necesario.
Se estima que unas seis millones de personas en todo el mundo participan regularmente de la radioafición.
Los radioaficionados usan varios modos de transmisión para comunicarse. Las transmisiones de voz son más comunes, con algunas, como frecuencia modulada (FM), ofreciendo audio de alta calidad, y otras, como modulación en banda lateral única (SSB), ofreciendo comunicaciones más confiables, frecuencia a larga distancia, cuando las señales son marginales y el ancho de banda está restringido, en el sacrificio de la calidad de audio.
Los comunicaciones entre radioaficionados suelen confirmarse mediante tarjetas postales llamadas "QSL". En ellas se reflejan por escrito los detalles que sirven para confirmar el contacto realizado con la otra estación; el indicativo de llamada, posición geográfica en formato Maidenhead Locator, frecuencia y modo de transmisión, sin olvidarse de la fecha y hora en base al tiempo universal coordinado servirán como prueba escrita de dicho contacto.
Muchos radioaficionados muestran con orgullo su colección de QSL’S, las cuales confirman su pericia y trabajo en esta afición. No sólo prima la cantidad, sino que hay un verdadero fervor en la búsqueda de realizar contactos "difíciles" que son recompensados con la llegada de la tarjeta QSL confirmando ese contacto tan ansiado.

Martina llegó con el terremoto


Recibir un hijo es una de las etapas más importantes en toda familia. Pero darle la bienvenida a este mundo en medio de las réplicas de uno de los terremotos más violentos en la historia de nuestro país, es una experiencia que nunca se olvida


La pequeña Martina quiere caminar sola lo más pronto posible. Así se nota en sus primeros pasos de la mano de su mamá.
Ella es una niña normal, risueña y curiosa como todos los pequeños. Va de un lugar a otro, como queriendo descubrirlo todo, pero siempre bajo la atenta mirada de sus padres.
Este domingo Martina celebrará su primer cumpleaños; exactamente, justo cuando se cumple un año del megasismo que golpeó a gran parte del país y que en San Antonio se sintió con fuerza.
Ella llegó al mundo pocos minutos después del terremoto, en un hospital Claudio Vicuña congestionado por la tragedia y que también evidenció en su estructura la fuerza de la naturaleza.
Susana su madre y David su padre, pensaron tener a su segunda niña de la mejor manera posible; no se imaginaron nunca que tendrían que recibirla en medio de temblores que remecían hasta lo más profundo el principal centro asistencial de la provincia.
Ese día 27 de febrero, los médicos estaban atentos al parto, pero también a las grietas que evidenciaban las paredes. Las enfermeras se preocuparon de la pequeña y también de la evacuación del hospital, pues en esos momentos de tensión, todos pensaron que el edificio podría colapsar ante la fuerza de las réplicas.
Martina Antonia Neira Laurie llegó con el terremoto y se ganó su apodo “Terremotito”, que hoy su familia dice con cariño y simpatía. Pasó lo peor, pero su llegada fue un evento más movido de lo que todos pensaban.

Parto

“Estaba pronosticado que iba a tener a mi guagua por esos días –cuenta Susana, la mamá de la pequeña- El 26 de febrero fui al hospital, vi al doctor y me dijo que al otro día iba a nacer mi bebé, porque ya estaba con trabajo de parto. No me quise quedar esa noche; así es que nos vinimos a mi casa de Algarrobo. Había llegado recién cuando vino el terremoto. Fue terrible, nos escondimos con mi suegra y mi hija mayor Isidora debajo de la mesa, pensé que mi guagua iba a nacer, tenía fuertes contracciones. No sé, quizás haya sido el susto, pero pensé que iba a dar a luz ahí mismo”.
David Neira, padre de Martina, no esperó un segundo más y enfiló hacia San Antonio. El panorama no era de los mejores, grupos de personas se encontraban en las calles, con la incertidumbre propia de lo ocurrido, esperando qué iba a suceder, aguantando las réplicas que a cada instante se dejaban sentir y atentos a las informaciones de los organismos de seguridad: que había que evacuar, que había alerta de tsunami, que se venía otro más fuerte, etc.
Al llegar al hospital la situación no fue mejor, las grietas se veían claramente en el edificio del centro de salud y las enfermeras y paramédicos iban de un lugar a otro asistiendo a los lesionados que llegaban a urgencias.
Sin duda un panorama que no se esperaba.
Susana agrega que “tuve a mi guagua en esas circunstancias. Se venían las réplicas a cada rato, el edificio crujía. Tenía mucho miedo, sólo quería que todo pasara pronto para estar con mi hija e irme de ahí. Lamentablemente tuve problemas, porque justo cuando me estaban colocando una anestesia raquídea, vino una réplica muy fuerte, que hizo que la anestesista cometiera un error y no me aplicará la inyección como correspondía. Eso pasó justo cuando me estaban pinchando. La gente iba de un lado a otro, se había dado la alerta que había que evacuar el hospital por riesgo de tsunami. Imagínate, la situación. Todo el mundo estaba evacuando y yo ahí, en una sala que no era la habitual para el parto, porque la otra había sufrido daños con el sismo. La niña nació en un pasillo, cerca de una puerta donde se evacuaban a los demás pacientes”.
¿Qué pasó después?
El médico nos dijo que estuviéramos atentos, que la situación del edificio no se veía bien. Que si venía una réplica muy fuerte, tendríamos que evacuar el recinto nomás. Estuve dos horas y me vine de regreso a mi casa.
¿Ahí vinieron los problemas por la inyección mal puesta?
Sí, tuve fuertes dolores. No sentía mis piernas, no podía moverme. Regresamos al hospital y me tuvieron hospitalizada dos días más. Me pusieron una bomba de calmantes para soportar los dolores, me hicieron una cirugía que se conoce como parche de sangre para solucionar la lesión.
Después de esta terrible experiencia, Martina está con ustedes de lo más feliz…
La niña está impecable, súper sanita.
Y lo mejor es que ni se acuerda de lo sucedido…
Ja,ja,ja Claro. Fue muy fuerte el terremoto, por mucho tiempo quedé muy asustada. No quería volver al hospital. Toda la gente nerviosa con lo sucedido.

Lecciones

Ahora se cumple un año del megasismo, pero también Martina estará de cumpleaños.
Sus padres analizan con más calma la situación. Sin duda hay lecciones que aprender.
David Neira, dice que “cada cierto tiempo deben recordarnos que somos un país sísmico. Lo ocurrido esa noche demuestra que no estábamos preparados. Aquí en Algarrobo, la gente salió en sus autos tratando de irse de la ciudad. Muchos vieron que no podían avanzar y simplemente dejaron los vehículos en la calle. Nadie sabía qué hacer. Todo colapsó”.
¿Qué les dejó en claro lo sucedido justo durante el nacimiento de Martina?
Que debe haber un plan para estas situaciones. En el hospital uno no podía preguntar mucho, porque todos estaban en sus cosas. Yendo de un lado para otro. Se apagaba la luz a cada rato, había vidrios por todos lados. Cuando nos dijeron que había una alerta de tsunami, no sabíamos qué hacer. Fue una locura. Nadie te decía nada. Ojalá que eso se mejore para no volver a pasar por lo mismo.
Mientras el país recuerde un año del terremoto, la familia de Susana y David festejarán junto a Isidora el primer cumpleaños de Martina “Terremotito”. Recordarán lo vivido y una vez más darán gracias por estar juntos, pero las lecciones tendrán que ser aprendidas.

Viene la nueva generación


Como esta es una empresa familiar, la tradición pasó a sus hijos Luis, Aldo, Ricardo, María Beatriz e Isabel.
Luis nos recibe con delantal puesto. Está con las manos en el merengue preparando la producción del día siguiente. Es una labor que con tiempo ha logrado dominar, sabe el punto exacto hasta donde debe batos las claras de huevo y la cantidad de azúcar que debe administrar para que el producto salga como él quiere.
“Bueno, llevamos hasta tiempo en esto y nos ha ido bien. Estamos desde principios de diciembre trabajando a full para aprovechar la temporada que nos dura hasta principios de marzo. En estas fechas se vende mucho y por eso en la familia trabajamos en turnos para mantener la producción responder a los vendedores que se vienen a abastecer con nosotros”.
Cuenta además que en la familia se dedican sólo a eso en el verano y reciben el apoyo de todos, desde los más pequeños. Y les ha dado buenos resultados.
Gracias al empeño de los jóvenes, se han superado y han estudiado en la universidad. Es el caso de Daniela Fernández (Radiología), Georgina Díaz (Educación de Párvulos), Francisco Fernández (Educación Física), Paulo Díaz (Educación Diferencial) y Jocelyn Fernández (Escuela de Carabineros).
Luis Díaz (padre) hoy tiene avanzada edad, pero siente orgullo al ver que la familia ha salido adelante con este trabajo. “Me siento feliz y orgulloso. Ellos podrían estar haciendo otras cosas en verano, pero vienen para acá y nos ayudan”, señala.
Su hijo Luis refrenda esta posición; él es testigo que el esfuerzo de todos “a veces uno pensaría que los más jóvenes no vendrán para acá, pero no, cada año tienen más ganas y se han puesto al frente de la amasandería, pues ven los frutos que se obtienen con todo este trabajo. Además que hay todo un esfuerzo mancomunado en todo esto; además del trabajo nos preocupamos que todo esté en regla, de contar con los permisos correspondientes de la municipalidad, Sanidad  y del Servicio de Impuestos Internos. Este lugar tiene las puertas abiertas, no puede ser de otra manera pues hay mucho en juego”.

Esfuerzo familiar de cartageninos


¡¡¡Palmeraaaas, pan de huevooooo, merengueeees!!!, grita Juan Martínez, vendedor playero en Cartagena.
A su grito son varios los niños y adultos que se le acercan para comprarle sus productos y hacer más dulce la tarde en la playa frente al mar.
¿Puede haber algo más tradicional del verano cartagenino que el pan de huevo, el merengue y las palmeras?
Sin duda que estos productos están en la cultura veraniega y no puede ser de otra manera.
Así lo ponen en evidencia cada año los visitantes del Litoral Central en toda su extensión. Donde uno vaya, va a apreciar a vendedores playeros que se dedican al rubro con bastante éxito.
Claro que es un asunto estacional, por cuando en invierno también existen estos productos, pero no con la cantidad de vendedores que se pueden ver por estas fechas estivales.
“Nosotros vendemos bastante –cuenta Martínez- y nos va bien; por eso, viene harta gente a vender. Si hasta de Curicó llegan algunos a hacerse el verano. Pero nos llevamos bien, no hay problemas”.
¿Qué hay detrás de estos dulces infaltables en la postal veraniega?
Historias de esfuerzo como la familia de Luis Díaz, quien surgió de a poco en este rubro y hoy es uno de los principales abastecedores de pan de huevo y merengues.
Lo mismo para Víctor Tobar, otro de los infaltables de Cartagena, quien –gracias a su espíritu emprendedor- ha logrado dar vida a una empresa que abastece a los vendedores playeros de toda la provincia de San Antonio.
Tobar señaló en un reportaje a un medio nacional que produce a otras localidades como El Tabo y Punta de Tralca. En la época estival su trabajo queda exponencialmente y de los 80 panes diarios que generalmente elabora en su amasandería, salta a 350 unidades diarias.
“Tenemos cinco vendedores que se reparten entre Cartagena, El Tabo y Punta de Tralca. Cada uno vende más de 70 unidades por producto, porque estos meses son muy buenos. El resto del año vendemos sólo en la amasandería”, señala.
Junto con él hay otra familia que se destaca en esta dulce labor.
Se trata de los Díaz, que en su establecimiento ubicado en Errázuriz 835 de Cartagena, reúne a toda la familia en estos meses; los que cada uno en diferentes funciones echan a andar esta maquinaria que los congrega hasta altas horas de la noche.

La historia

Por los años cuarenta, Luis Díaz se desempeñaba en una empresa como tejedor. Como las cosas no andaban muy bien debió cambiar de rumbo y se dedicó a vendedor ambulante en Cartagena.
Ahí conoció a las personas correctas que se desempeñaban con anterioridad en la venta de pan de huevo y merengues.
Como le dio resultado y tenía las oportunidades, decidió crecer.
Por suerte, un amigo le entregó las claves para hacer su propia producción y dijo: esta es la mía.
Hoy en su casa mientras sus hijos y nietas trabajan en la elaboración de merengues, cuenta que “en esa época era mucho menos gente la que venía a Cartagena. Eran personas de dinero que se veían en la playa chica y caminando por la terraza. Luego fue cambiando con los años y esa misma gente se fue hacia El Quisco y Algarrobo, y Cartagena se convirtió en lo que es hoy, uno de los lugares donde más llega gente. Eso es bueno para nosotros también, porque se vende más”.
¿Y qué es lo que se vendía antes?
Siempre lo fuerte ha sido el pan de huevo y los merengues. También hacíamos pan amasado, pero eso lo dejamos para la otra temporada, no en el verano.
Hoy en día la amasandería produce pan de huevo, merengues, palmeras preferentemente. Dice que en el pasado quedaron otros productos como los dulces chilenos y las empanadas de alcayota, pero igual eran buenos.
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