jueves, 27 de agosto de 2009

Las penas del goleador


Cuando don Enrique hacía goles soñaba con ser algún día un nuevo Leonel Sánchez o ponerse la roja de Chile como Eladio Rojas, Honorino Landa o Tito Fouillioux.

Claro que él los hacía en el campo, no en los estadios como los famosos goleadores del fútbol chileno de los años 60.

Pero no importaba, goles son amores en todos lados y para un goleador son su carta de presentación. Por eso los quieren tanto.

Si no, acuérdese como se peleaban al Chupete Suazo.

La cosa es que los sueños de don Enrique quedaron en el camino. La necesidad de trabajar en el campo para ayudar a su familia y más tarde las preocupaciones, dejaron que en el fútbol llegara hasta ahí.

El problema que vivió fue mucho más grave y tiene que ver con el vaso, el copete o simplemente el frasco. Su gusto por el alcohol lo llevó hasta el fondo, pero lo destacable y que sirve como ejemplo, es que supo levantarse y cambiar de un día para otro.

¿Cuándo comenzó a beber de más?

Humm, eso viene desde cuando uno era cabro. Creo que debí haber tenido como 13 años.

¿Cómo se inició?

Lo que pasa es que como era bueno para la pelota, me venían a buscar de todos lados. Yo jugaba porque me gustaba el fútbol y me invitaban. La cosa es que después de los partidos nos juntábamos a tomar cerveza para celebrar el triunfo o la derrota, como fuera, la cosa era compartir un rato. Y era entretenido. Uno conversaba con los más viejos y aceptaba nomás.

¿Me imagino que era el centro de atención por ser el mejor del equipo?

Sí, eso pasaba. Tómate un trago cabro, me decían. Y yo, tomaba poh. Vino, cerveza, pisco, me daba igual.

¿Ahí fue poniéndose negra la cosa?

Sí, después fue peor. Los fines de semana no paraba en la casa y lo pasaba curado. En la semana trabajaba y el sábado y domingo a las canchas. Yo pensaba que la estaba haciendo bien, pero no. Otras veces tomaba con los compañeros de trabajo después de la pega o con quien fuera por las tardes, la cosa era tomar… no tener sed ja,ja,ja.

¿Cuándo ya se salió de marco?

Creo que cuando me separé. Ahí ya me desbandé. Llegaba curado hasta el trabajo. No me importaba. O sea, sí me importaba, pero yo pensaba que no se daban cuenta, pero no era así.

¿Trataron de ayudarlo?

Sí, los jefes y los demás compañeros de trabajo. Me decían que parara, que la estaba embarrando… Pero uno les dice sí, sí…

¿Y se chantaba?

No, no. Uno escucha, pero no les hace caso.

¿Y en la casa?

Llegaba curado nomás. A veces me gastaba toda la plata del sueldo. Varias veces perdí mis documentos con toda la plata, llaves, etc. Le preguntaba a la vieja si le había pasado la plata y me decía: ¡cuándo si no me has pasado un peso! Ahí cachaba que no tenía plata.

Entonces no podía tomar…

No poh, si uno siempre se las arregla para tomar. Hay amigos o en los mismos locales le fían a uno. Pa’ eso tenía plata, pa’ pagar las cuentas. No ve que si uno no paga, no le dan trago.

Ya vemos que estaba mal, ¿cuándo decidió chantarse?

Una vez llegué a la casa hasta los ojos. Me porté mal con la patrona… Al otro día mi hijo me dijo que la había embarrado, pero yo no me acordaba de nada… o no quería acordarme. Luego se reunieron y me hablaron de que debía cambiar, de que estaba mal y que no podía seguir así. Me dijeron que tenía que hacerme un tratamiento.

¿Lo tenían conversado de antes?

Sí, ellos se preocuparon de todo, tenían pedida la hora y todo. Me negué al principio. Les dije que no iba a tomar más, pero en el fondo sabía que eso no iba a ser verdad. Al final, como para que no me lesearan más, les dije: ya, mañana vamos al hospital.

¿Así de rápido?

Sí, tomé la decisión de ir nomás. Hablamos con el doctor y me dijo lo que tenía que hacer. Estuve 15 días sin tomar y después me hice la cirugía para ponerme el pellet.

¿Fue muy difícil?

Ahora veo que no, pero en realidad es bien difícil dejar de tomar. Yo dije no tomo más y lo cumplí. Claro que el tratamiento ayuda, pero hay gente que se ha puesto la pastilla y sigue tomando. A mí me dio resultado.

Y le cambió la vida…

Al principio me costó, pero me acostumbré.

¿Ha logrado cosas?

Claro, hoy tengo mi casa como corresponde y hasta mi autito… ¿Ud. cree que tomando iba a poder tener eso? No poh. Estoy mejor con mi familia, tengo buenos amigos y no tengo ganas de tomar.

¿Aunque le ofrezcan?

Es que les digo que no nomás. No me ando escondiendo. Yo voy a un restorán y si hay gente tomando, no me hago problemas, pido una bebida. Hay algunos que se enojan que no tome, pero ya aprendí la lección.

¿Para nunca más?

Nunca más, ya estoy viejo pa’ eso.

La gota que rebasó el vaso

“Lo de los alcoholes tiene relación por que hoy hay un aumento en la oferta de estos productos (por ejemplo más ron y cada vez más barato) y por ende son más accesibles. Entonces, si alguien quiere producir un efecto rápido para intoxicarse, estos productos pueden permitir esto de manera económica y socialmente adaptada, pues el consumo de alcohol es más validado que el consumo de drogas ilícitas”. Psiquiatra Fabián Menares

Por mucho el alcoholismo es el principal problema de adicción en el país y en San Antonio. Quien más o quien menos, ha conocido la experiencia de alguien que ha caído en las garras del alcohol.

¿Qué se hace en nuestra ciudad por ayudar a estas personas? ¿Hay posibilidades de salir adelante?

Una realidad complicada, pero a la que hay que hacer frente.

Es increíble pensar que casi US 3.000 millones pierde cada año Chile producto de los problemas derivados del consumo de alcohol. Así lo revela el trabajo "Impacto económico del uso del alcohol en Chile", fue preparado por la Unidad de Salud Mental de la secretaría de Estado y la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de Chile.

El análisis demuestra que mientras cada año se pierden US 2.969 millones por problemas derivados del consumo del alcohol -equivalente a la construcción de más de 300 mil viviendas básicas o 4.500 consultorios equipados por año-, el país apenas recupera US 813 millones en este mercado.

El mayor impacto del consumo de alcohol está en la baja de la productividad laboral. Cabe destacar que por esta causa se pierden US 2.083 millones, y más de US 110 millones por atenciones de salud.

¿Por qué bebe alcohol en demasía la gente? Esa parece ser la gran pregunta.

A juicio del siquiatra Fabián Menares Pobrete, encargado de Salud Mental del hospital Claudio Vicuña tiene su propia teoría, aunque advierte que existe una infinidad de respuestas; sin duda sobre esto se ha derramado bastante tinta, pero nunca está demás una reflexión al respecto.

Menares señala que “el consumo es parte de una acción que posee -en el fondo- muchas otras cosas que ocurren a nivel personal (física y psicológicamente), familiar y social. Por ejemplo, hay personas que consumen para evadir problemas y no afrontarlos por el dolor que esto produce, otras porque ya poseen una dependencia física y psicológica producto de los años que llevan consumiendo esta sustancia”.

Agrega además que “hay otras personas que acuden al alcohol porque de lo contrario no poseen sensación de placer en las relaciones sociales y familiares, y otras porque el consumo es parte de una interacción familiar validada donde consumir es una pauta a nivel transgeneracional y por ende, ya es parte de un hábito. Es decir, el por qué consumimos tiene respuesta en diversos niveles, algunos de tipo biológico, otros psicológicos y otros de tipo social; por ende, las acciones de tratamiento deben abarcar todas estas áreas para lograr un cambio”.

¿Qué se hace en San Antonio?

Analizar la realidad que se vive en esta ciudad puerto es lo fundamental. Quizás por sus condiciones de tal, las ciudades que albergan terminales portuarios de importancia, son relacionadas con todos los males: drogadicción, narcotráfico, prostitución y por supuesto, alcoholismo.

El psiquiatra Fabián Menares señala que en la unidad de salud mental del hospital local, existe el Programa Fármaco Dependencia, donde dentro de sus atenciones está la prestación integral al tratamiento de alcohol (como droga lícita). Se agrega dentro de este concepto, el tratamiento a menores de 20 años por consumo perjudicial (GES) y las personas mayores de esa edad que están dentro de un marco general de programas.

“Nuestra unidad, corresponde a tratamiento de nivel secundario, es decir, intervenciones de especialidad una vez que ya se tiene un diagnóstico que tiene un problema de tipo moderado o severo con tiempo de media o larga data. La mayor cantidad de casos en este sentido, son derivados por los consultorios por interconsulta y por los tribunales de Familia y Garantía, por infracción a la ley de Violencia Intrafamiliar o la ley de Alcoholes”, dijo.

En San Antonio las actividades que se realizan para recuperar a quienes desean salir del vicio son de tipo grupal multifamiliar, psicoterapia individual y familiar, consulta psiquiatra, de salud mental con trabajadora social o terapeuta, visitas domiciliarias, talleres psicoeducativos y reuniones de coordinación con otros centros de la provincia entre otros.

¿Cuál es la tendencia en los consumidores?

En nuestra experiencia el perfil más reiterativo ha sido en un 60% de hombres, entre 20 a 40 años, con antecedentes de inicio de consumo de sustancias en la adolescencia (13 a 16 años), con otras patologías asociadas como violencia intrafamiliar, trastornos ansiosos y conductas impulsivas asociadas a otros consumos de sustancias como pasta base o cocaína, por ejemplo.

¿Sólo varones?

No, el porcentaje relacionado con las mujeres, está asociado a inicio de consumo entre los 13 a 20 años, con patologías asociadas a consumo de benzodiacepinas, depresión y violencia intrafamiliar por nombrar algunos.

¿Cuándo es el inicio de consumo?

Es en la adolescencia, generalmente a los 13 - 14 años, pero el inicio como consulta a tratamiento como un problema es generalmente en un promedio de edad de 25 años. Además, generalmente existen otros diagnósticos asociados como violencia, consumo de otras sustancias y depresión.

¿Cuánto dinero cuesta recuperar a un alcohólico en San Antonio?

El tratamiento por dependencias o abuso de drogas (lícitas e ilícitas) es uno de los más caros a nivel social, debido a que existen problemas asociados el uso de estas; por ejemplo, problemas judiciales (violencia intrafamiliar o delitos de robo), problemas educacionales (desisten de terminar estudios de nivel básico o medio), problemas económicos por cesantía (no producen ingresos ni tampoco productos), problemas en la salud (de tipo médico como estomacales, cirrosis, cardiacos, artritis, entre otros y/o psicológicos como depresión, trastornos ansiosos, orgánicos, de personalidad). Tratar todo esto es bastante caro. Se suma además en el costo social el tema de incluir daño a terceros; como por ejemplo atropellos y choques por abuso de alcohol, problemas familiares y en las relaciones laborales por las constantes faltas y licencias médicas, y lo más grave, cuando quedan en situación de calle.

¿Qué hacer en esta situación?

Lo principal es observar que mientras antes de problematice el consumo dentro de un individuo, una familia, institución o sociedad el consumo de alcohol como un problema en las personas, es mejor el pronóstico de mejoría. Mientras antes se trate, mejor, pues sino la brecha de problemas se amplia a un nivel en el que un tratamiento preventivo e interventivo de tipo primario o secundario ya no es suficiente y se debe pensar en las internaciones.

Un tratamiento siempre requiere que el tema sea conversado con la persona que tiene el problema, para que acuda de manera voluntaria. Además, la familia o significativos debe sentirse "parte del tratamiento" e integrarse en este, pues si solo se culpa a una persona del problema, no habrá aspectos de involucramiento en la responsabilidad de que todos aportamos en algo en esta situación y no habrá apoyo emocional y comunicaciones que es de importancia en el tratamiento”.

Inglés para desarrollar el turismo

Quién puede dudar que hoy en día el dominio del inglés tiene suma importancia; más aún para quienes laboran en el sector turismo que en la provincia de San Antonio debiera ser uno de los puntos principales a desarrollar en los próximo años.

De ahí que aumente el interés en las nuevas becas para que personas ligadas al turismo puedan aprender el idioma de Shakespeare.

Mejorar los niveles de empleabilidad y elevar la competitividad de la industria turística y gastronómica tanto en la región como en el país, es el objetivo del programa de becas de inglés impulsado por el Gobierno y la CORFO, y que cuenta con un financiamiento de $1.500 millones.

Las dos mil becas serán distribuidas dependiendo de la demanda existente. Los que accedan a este curso intensivo, 13 horas semanales en cuatro meses de duración, tendrán que realizar un copago de $20 mil, correspondiente a la matrícula.

Serán impartidos por dos meses, de manera que los trabajadores del sector turismo mejoren su desempeño laboral y el sector aumente se competitividad. Programa abarca a todas las regiones y localidades con potencial turístico.

El director regional de Corfo, Rodrigo Cárcamo, dijo que hoy resulta vital aumentar la competitividad del sector, así como también la empleabilidad y competencias laborales de sus trabajadores “de manera que aumenten también sus posibilidades de lograr posiciones mejor remuneradas, con el consiguiente beneficio para ellos y sus familias".

Los interesados en optar a estas becas pueden deben inscribirse hasta el 17 de agosto en la página web www.corfo.cl/becasdeingles, completando el formulario con sus antecedentes y documentos requeridos.

Para San Antonio se trata de una opción que no se puede desaprovechar. Si bien el proceso de postulación requiere de varios trámites, el valor que se logra al obtener esta certificación es vital.

Así también lo cree María Eugenia Díaz, presidenta de la Asociación de Guías de Turismo Litoral de los Poetas, entidad que reúne a más de 41 personas que han entendido el valor de turismo en nuestra zona y que por ende, se manejan como especialistas en los aspectos atractivos de la zona.

“Por supuesto que el dominio del inglés es importante, fundamentalmente porque al Litoral Central llegan muchos turistas extranjeros que se comunican en este idioma; de modo que si uno lo domina, sin duda que es valioso. Para nosotros como entidad, es clave profundizar en inglés y es de esperar que postulen a este beneficio y ojalá se otorgue”.

¿Cuáles son los panoramas que se le ofrecen a los turistas extranjeros?

Fundamentalmente lo que es el patrimonio histórico de la provincia. Por ejemplo, tenemos desarrollada una ruta que los lleva a conocer las casas patrimoniales de Cartagena, el Tabo, El Quisco, Algarrobo; entre otras cosas; además estamos en contacto con todo lo que tiene relación con los museos y la historia en el Litoral Central del Premio Nobel.

¿Están preparados en el inglés?

Hay conocimientos, pero siempre es valioso capacitarse en ese aspecto.

En tanto, Pablo Moyano, quien labora en la oficina de turismo municipal ubicada en 21 de Mayo, destacó que San Antonio es atractivo para los turistas nacionales y extranjeros, no sólo en verano. “En este periodo de temporada baja, hay muchas consultas respecto de las reservas ecológicas de la zona en donde los visitantes puedan conocer la flora y fauna del Litoral Central. Eso es muy bueno y es algo que se pueda desarrollar más”, indicó.

Por lo mismo, los humedales como El Yali en Santo Domingo y la laguna El peral en Cartagena, son ampliamente conocidos y son puntos de atracciones que pueden atraer visitantes a nuestra zona no sólo en invierno.

Kornelis van der Baars: Un holandés más chileno que los porotos




En su jardín tiene un réplica a escala de un molino de viento, tiene auténticos suecos de madera; dice que es “más chileno que los porotos”, “que ya no volvería Europa”, “que allá es otra cosa, otro ritmo”.

Kornelis van der Baars es vecino de Santo Domingo.

Como buen holandés sintió desde pequeño una fascinación especial por el mar; es por eso que apenas pudo, se embarcó como ingeniero naval (marino mercante) a recorrer los mares del mundo.

En una de esas travesías debió viajar a Chile, un país que le sonaja lejano y realmente estaba lejos. Llegó hasta Guayacán localidad ubicada entre La Serena y Coquimbo para cargar fierro y su primera impresión no fue de las mejores. “Era un lugar muy pobre, con unas cuantas casas, si es que se le puede llamar casas. Así es que imagínate lo que pensé. Después en otros viajes pude conocer ciudades más grandes y vi realmente lo que es Chile”, cuenta.

Como será el gusto que tuvo por Chile que el mes de vacaciones que tuvo después de muchos años, decidió pasarlo en nuestro país. De visita en Viña del Mar fue a una farmacia, pero como no hablaba el idioma se vio obligado a pedir ayuda. Y –como no es raro pensar- una persona alta, rubia, con un idioma extraño, obvio que iba a llamar la atención.

Pero él astuto ya había puesto sus ojos en una jovencita, quien amablemente le ofreció su ayuda. Palabras más y palabras menos, cautivaron su corazón de tal manera que el joven Kornelis (o Kor como le gusta que lo llamen) no pudo olvidarla. Ella se llamaba Francisca Moreno Toledo.

Si hoy en día a veces cuesta comunicarse, es fácil imaginarse 50 años atrás. “Nos conocimos, lo mismo nuestras familias. Estuvimos bastante tiempo escribiéndonos y decidimos casarnos. Fue un cambio total para ella porque nos fuimos a Holanda, a Delft, mi ciudad natal”.

De esta hermosa unión que se conserva fuerte hasta el día de hoy nacieron sus hijos Anita y Ronny. Ella reside actualmente en Europa y él es odontólogo que se desarrolla profesionalmente en la clínica de Llo Lleo.

Pasó un tiempo y decidieron regresar a Chile, a una nueva vida. “Pero igual viajaba por mi trabajo, hasta que llegó un punto en que decidí renunciar y establecerme en este país, donde nunca pensé llegar”.

¿Qué es lo que más le gusta de Chile?

Que hay más libertad para hacer cosas; es decir, uno puede realizarse sin tener que estar sujeto a tantas reglas ni restricciones como en Holanda. Al final eso me gustó y como a mi me encanta hacer cosas, no puedo estar quieto, me vino muy bien.

En San Antonio

Debido a las vicisitudes de la vida, Kor llegó a nuestra ciudad, para participar en la construcción de un terminal químico (Policarpo Toro). De esos años recuerda: “En Cantera hace 35 años existían dos estanques de la Breden Cooper, si no me equivoco.

Eran bastante viejos construidos en 1918 más o menos, pero por muchos años se mantenían fuera de servicio. Una empresa holandesa (Holland Chemical Internacional) compró el terreno incluido los estanques en el año 1974, porque obtuvieron un contrato para la exportación de melaza de Iansa. Antes de mi presencia hubo dos holandeses a cargo, estos eran personas muy capaces en el área comercial, pero faltaba alguien en el área técnica. Como sabían que yo estaba en Chile fueron a hablar conmigo y al final pisé el palito y empecé a trabajar con ellos. Después iniciamos la construcción de estanques para químicos y etc. etc. Logré la construcción de 32 estanques y un muelle de atraque. Después de 25 años me retiré”.

Largos años de trabajo que a la larga pasaron su cuenta: se había convertido en un sanantonino. Más bien en un llolleíno más. Y se quedó. Hoy reside junto a su señora Francisca en Santo Domingo.

“Me gusta la zona, además que el clima es muy bueno –comenta entusiasmado- para qué vamos a cambiar. Quizás podríamos pensar en mudarnos a Llo Lleo, pero de aquí nunca más”.

¿Y Holanda?

“Menos. Es mi país de origen, pero ya no hay nada que me ate allá. Está mi hija, tiene su vida hecha; lo mismo que mis hermanos. Si hasta cuando voy para allá encuentran que soy extraño”,

cuenta entre risas.

¿Cómo es eso?

Claro, hablo en español y mi holandés tiene un acento que les suena distinto. Además han pasado tantos años que soy muy chileno… más chileno que los porotos” y Kor ríe de buena gana.

Victoria Guerra: “Trabajar con refugiados me hizo valorar mi patria”


Como intérprete de árabe-español ha desarrollado un papel clave en la integración de palestinos que en nuestro país buscan una nueva oportunidad


“Imagínate en las condiciones en las que se encontraban estas personas, sin patria, sin un país que los reciba, tuvieron que salir de Irak con lo que tenían a mano y de un día para otro. Llegaron a Chile en busca de una nueva oportunidad y con la esperanza de dejar atrás todos los sufrimientos que padecieron por la persecución sufrida”.

Victoria Guerra, periodista sanantonina, que se desempeña como intérprete para este grupo de palestinos que se integra a la sociedad chilena.

La decisión de recibir a las 29 familias la adoptó el gobierno tras una solicitud del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) que fiscaliza y desarrolla el programa y que es llevada a cabo por la Pastoral Social de los Trabajadores de Chile.

Victoria supo de la llegada de los refugiados por un noticiario. Se contactó con ACNUR, cuya sede para Latinoamérica está en Buenos Aires y tras largas gestiones –que incluyeron al menos 7 entrevistas- tuvo resultados positivos.

Hoy su labor como intérprete en al Región Metropolitana y la Quinta Región, es clave en el proceso de adaptación de estos refugiados. Además ha debido oficiar en actividades oficiales como fueron el encuentro con la Presidenta Bachelet y diversas autoridades.

“Respecto de los refugiados hay cosas básicas, desde enseñarle algunas de las costumbres de nuestro país, hasta otras más específicas como guiarlos en sus controles de salud; para ello he debido mejorar mi árabe y aprender palabras relacionadas con medicina, por ejemplo”, señaló.

-¿Cómo era la situación de estas familias’

- Cuesta imaginársela, porque no estamos acostumbrados a eso. Ellos vivían en un campamento en medio del desierto en la frontera entre Irak y Siria, sin las condiciones básicas, perseguidos y expulsados de su país. Ellos no tienen nacionalidad, Irak no los reconoce como ciudadanos.

- ¿Y tras su llegada a Chile?

- Acá se encontraron con otra realidad. Ellos tienen la voluntad de mantener sus costumbres y adaptarse a las locales y ser parte de este país, pero ha costado bastante.

- ¿El Estado ha apoyado?

- Bueno, hay que señalar que en Chile no existe una ley de refugio. Este proceso de adaptación es financiado por ACNUR, no es un gasto del Estado de Chile. Claro, el país pone a disposición de estas familias la salud y educación gratuitas, pero del sistema al cual puede optar cualquier chileno.

- ¿Qué les ha parecido?

- Les ha costado un poco. No entienden, por ejemplo, que para ser atendidos en un consultorio deben pedir hora con anticipación. Lo mismo, en los colegios donde obviamente a los niños los ven como “bichos raros”, pero quieren adaptarse y eso es lo valioso.

Personal

- ¿En lo personal qué ha cambiado en tí, al conocer esta experiencia?

- Para mí ha sido muy valioso. Primero, porque esto es lo que me gusta hacer, como periodista puedo comunicar y como intérprete me desarrollo de la mejor manera. Pero hay un aspecto más de fondo al darme cuenta por lo que han pasado estas familias. Me ha hecho valorar mi patria, lo importante que es poder decir: soy chilena, vengo de Chile o Chile es mi país. Es un sentido de pertenencia a algo que estas familias no tienen y que nosotros no valoramos en todo lo que realmente vale.

- ¿Crees que en Chile no se ha comprendido el valor de ser un país de acogida de refugiados?

- Creo que falta bastante. Partiendo por la ley, pero además porque esta es una oportunidad de demostrar de lo que es capaz el país en este sentido. Y no lo digo sólo por los palestinos, sino también por la importante cantidad de colombianos, ecuatorianos y de otras nacionalidades que en el último tiempo ha llegado a Chile en calidad de refugiados. Es como una mano de vuelta que da nuestro país.

- ¿Cómo es eso?

- Claro. En otra época muchos chilenos debieron salir casi con lo puesto de este país porque peligraba su vida al pensar distinto políticamente. Algunos se fueron a Cuba, Unión Soviética, Alemania, Noruega, Suecia, etc. Y fueron acogidos. Recibieron apoyo de esos estados en un momento en que nuestro país estaba en conflicto. La diferencia es que una vez que Chile volvió a una senda democrática, tuvieron la opción de regresar.

- ¿Y los palestinos?

- No se sabe si podrán regresar, aunque ellos esperan que algún puedan hacerlo y decir: gracias Chile por lo que me diste en un momento difícil.

Ramadán

Victoria Guerra profesa la religión musulmana y como tal, desde ayer vive un periodo especial en la vida de cada creyente. Se dio inicio al mes del Ramadán, ocasión en la que cada musulmán, en el lugar en que se encuentre debe ayunar al menos 30 días en el periodo que va desde que sale el sol hasta que se pone.

El ayuno es la abstinencia total de todo aquello que rompe la meditación (bien sea comida o bebida). Es obligatorio a todos los musulmanes adultos, sanos y con juicio, tanto hombres como mujeres.

“Si bien el no ingerir alimentos durante el día es importante, el fondo de esta acción es meditar sobre lo que se ha hecho bien o mal en el último año, es un periodo en que la persona se humaniza, sensibiliza y abre la mente”, comenta Victoria Guerra.

Además, es un espacio de tiempo en que se puede pedir perdón a los demás por los problemas que haya causado y se abre a la opción de personas a otros. “El no comer es una actitud de limpieza física y espiritual, de evitar los conflictos, las malas palabras, las discusiones; fortalece la paciencia y la perseverancia. Además, al sentir el hambre y al sed un empatiza con quien sufre a diario estos problemas”, dice.

Señala que en San Antonio hay musulmanes, pero al no existir una mesquita, realizan sus obligaciones religiosas en sus hogares.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Una joven que está ahí


Yaricsa Valencia Morales, tiene 17 años, es estudiante del cuarto medio en el colegio Sara Cruchaga y según cuenta ente risas “le va muy bien”.

Ella es una lola que tiene los mismos intereses de las niñas de su edad: le gusta la música, compartir con sus amigas y dedicarse el mayor tiempo posible a sus estudios.

Pero hay un detalle, ella tiene un sentido especial por ayudar a los demás, no tiene complejos en atender al más necesitado, al compartir con indigentes, enfermos y expresar junto a ello sus emociones.

“No, no tengo problemas, los abrazo, me siento con ellos a compartir, los saludo. Ellos ya me conocen y me cuidad. Cuando me ven por Centenario, me saludan y preguntan cuándo voy a estar en el almuerzo para compartir”.

¿Cómo nació en ti esa faceta de ayudar a los demás?

Creo que viene de mis padres, ellos siempre han estado ligados a la iglesia y eso. Vi que había ente fuera de la parroquia de San Antonio y colaborara con la gente que entregaba once a las personas que viven en la calle, los conocí y después les ayudé; le conté a mis padres y ellos mismos se entusiasmaron con la posibilidad de servir.

Aparte de eso realizas catequesis…

Sí, con niños. Es muy entretenido. Voy a Placilla cada domingo. Es un compromiso que asumí y aunque tenga un carrete el sábado, de todas maneras al día siguiente debo estar temprano con los niños.

¿Qué dicen tus amigas de todo esto?

Al principio les parecía raro que me vieran con gente de la calle, les daba cosa, de qué dirán, etc., pero después entendieron la labor que realizo. Ya estoy acostumbrada.

¿Por qué crees que hay muchos jóvenes de tu edad que no están ni ahí?

Es que es difícil, es algo que debe nacer de cada uno, no te pueden obligar a ayudar a la gente, a abrazarlos a escucharlos…

Comedores abiertos en San Antonio: Cuando la solidaridad pasa del dicho al hecho


Cada día personas como Ud. y como yo entregan su tiempo y dinero para servir a otros sin recibir nada a cambio. Ejemplos de servicio desinteresado a los demás ocurren durante la semana en forma anónima, no los vemos, pero están ahí cumpliendo una labor que gana importancia en una ciudad con altos índices de cesantía y pobreza

Es martes cerca del mediodía, Ricardo Muñoz llega a la

parroquia de San Antonio de Padua con su hijo Jesús, junto a él su señora Roxana lleva a su pequeña bebé Génesis en brazos. Ellos conforman una de las familias que diariamente reciben un almuerzo de parte de los voluntarios de la Fundación Sor Teresa de Calcuta, que utilizan las dependencias del tem plo sanantoninos para cumplir con una labor solidaria que es fundamental para decenas de personas en situación de calle, cesantes o sin los recursos necesarios para lograr su sustento diario.

Es jueves y el comedor de la parroquia de Llo Lleo está lleno de gente de todas las edades. Grandes y chicos, hombres y varones, jóvenes y viejos, son atendidos

por

voluntarios quienes les brindan un plato de almuerzo sin pedirles casi nada a cambio…sólo una pequeña colaboración de 100 pesos, como una forma de hacerlos

partícipes en el sustento diario.

La necesidad de alimentos por muchos sanantoninos es una situación que ha ido en aumento en el último tiempo. La cesantía, empleos ocasionales o enfermedades complicadas han provocado que cada vez sean más las personas que no pueden solventar un plato de comida al día. De eso, lo saben muy bie n las religiosas de Techo Fraterno, donde cada sábado entregan almuerzo a familias completas de la parte alta de Llo Lleo.

Tendencia


Mahia Saracostti, directora de la escuela de Trabajo Social de
la Universidad Andrés Bello, indicó que “El aumento de los comedores solidarios, las cajas de alimentos y de ollas comunes son soluciones obligadas para quienes ya no les alcanza el dinero para satisfacer sus necesidades básicas por su propia cuenta. Es la otra cara de la crisis económica, la cara más dura. Parroquias, fundaciones, universidades y organizaciones de diversa índole ayudan a personas que han perdido su fuente de ingresos, a los nuevos desempleados”.

“El número de comensales y beneficiarios de las organizaciones sin fines de lucro indudablemente ha aumentado junto al desempleo, al mismo que tiempo que la crisis económica ha llevado a los donantes a disminuir sus aportes en dinero, alimentos, remedios o vestuario. Las organizaciones privadas de beneficencia, entre enero y abril de este año ya atendieron a la misma cantidad de personas que en todo 2008 y han notado un aumento de hombres que piden asistencia social, especialmente desempleados de la construcción”.

“Lo interesante de estas organizaciones de Economía de la Solidaridad es que se potencian justamente por la fuerza de la solidaridad. Y, en este sentido, aunque para algunos parezca insólito, la solidaridad es una fuerza económica, un factor de alta eficiencia y productividad. En tiempos de crisis económica las personas se reorganizan en función a tareas de asistencia para cubrir las necesidades básicas; se constituyen con sus familias, amigos y vecinos para transformarse en grupos de consumidores con mayor poder de negociación en pro mejores precios de compra; los grupos sociales se reorganizan para la apoyar la satisfacción de necesidades básicas de los que lo están pasando mal. Este y otros ejemplos asumen los grupos más afectados en tiempos de crisis económica que, según Vittorio Corbo, no hay ninguna evidencia de que haya tocado fondo aún”.

Ejemplo

Ayudar sin importar a quien es lo más importante para los integrantes de la Fundación Sor Teresa de Calcuta. Miguel Valencia es uno de los integrantes de esta organización que diariamente aporta con almuerzo a más de 30 personas. “Comenzamos entregando onces a los indigentes que se reunían en las afueras de la parroquia de San Antonio, poco a poco fueron llegando más personas y nos dimos cuenta que nos estábamos quedando chicos y que podíamos dar más; fue así como se realizaron gestiones con el párroco para que la iglesia nos colaborara con un recinto donde poder atender a las personas. Debo reconocer que fue un proceso muy largo, costó más de lo que esperábamos, pero a la postre la parroquia nos facilita el comedor y la cocina donde atender a la gente”, indicó.

Valencia explicó que junto a los demás colaboradores se atiende a las personas sin preguntarles nada, sólo que cumplan algunas normas mínimas de comportamiento y respeto para ellos y los demás. “Si hay comida se le entrega a todos los que llegan; les pedimos 200 pesos a cambio, pero más que nada es para que demuestren un interés por ganarse el plato, que no todo puede ser tan fácil”.

Pero ¿por qué lo hacen?

“Por ayudar a los demás. Esto debe nacer de uno, dar su tiempo y a veces su dinero para ayudar a personas que uno no conoce, pero que sabe que lo necesitan. Depende de la formación que uno traiga también. De hecho fue mi hija quien me motivó a que colaborara en esto; luego se sumó mi señora y así hay otros casos de personas que sin esperar nada a cambio ayudan con aportes o con trabajo para brindarle un plato de comida a esta gente”.

Respecto del financiamiento contó que “se hace con lo que cada uno puede colaborar. Algunos aportes de particulares, pero nada más. Lamentablemente no contamos con el apoyo de alguna organización, grupo religioso o colegio. Servimos a los más necesitados con lo que podemos, como fue la idea original de nuestro benefactor Sep Michaelis. Yo mismo atendí personas enfermas en la calle, para ayudarlos a mejorar su calidad de vida. A la larga uno obtiene una satisfacción personal que no la logra de otra forma”.

De la misma idea es la voluntaria Lousie Davis; quien al igual de Valencia valoró el trabajo de personas como Michaelis, María Angélica Donoso, Eliana Silva y Margarita Castellón. “Lo que hacen ellas es impagable. Cada día vienen muchas personas y tratamos de colaborar con lo que se pueda. Ahora si alguien pudiera colaborarnos sería ideal. Siempre se necesitan recursos y alimentos no perecibles”, señaló.

Nilda Morales dijo que “las personas son respetuosas, saben comportarse, así se los hemos hecho ver. Creo que esa es una forma de motivarlos a venir y a una misma para ayudar”.

Así, con el trabajo de estas voluntarias, la familia de Ricardo Muñoz puede comer. “Se han portado muy bien con nosotros, no tengo nada que decir. No nos ponen ningún problema y tener un plato de comida es importante para todos nosotros que no tenemos la plata para comer. Aquí viene gente de todo tipo, de todas partes y hay un buen ambiente; con decirle que hasta pañales nos han dado para mi guagua; eso es muy bueno para nosotros”, indica agradecido.

Solidarios

Cada sábado las dependencias de Techo Fraterno en la parte alta de Llo Lleo se reciben a grupos de familias quienes llegan en busca de un plato de comida. Allí son bien recibidos por los voluntarios de la parroquia y las religiosas quienes siempre tienden una mano solidaria a los más necesitados, sin importar su condición.

Cada semana se turnan los grupos de llolleínos comprometidos religiosamente con el servicio a los demás. Grupos de catequesis, colonias, centro de madres, grupos de oración, confirmación, coro, cooperadoras voluntarias, grupo comedor y ministro de comunión cada cierto tiempo reúnen recursos y entregan su trabajo a las familias que concurren al comedor.

La hermana Miguelina Jara informó que “brindamos un almuerzo completo todos los sábados durante todo el año, salvo febrero, pero es un compromiso importante por el que debemos responder. Aquí vienen familias, llegan con sus envases y se llevan el almuerzo a sus hogares para todos los integrantes del grupo. Hay muchos cesantes, ancianos solos, discapacitados, entre otros”.

Por su parte la encargada de la labor del comedor es la hermana Felicia Agüero. Ella explicó que gracias a los aportes de los voluntarios se reúnen los alimentos. “Además hay algunos aportes importantes como la gente de la feria que cada cierto nos ayudan con frutas y verduras. Son muy colaboradores y comprenden la labor que realizamos, así es que siempre nos tienden una mano”, aseguró.

Aquí es cuando los sanantoninos muestran su lado más solidario. “Sí, hay una muy buena disposición. Son personas que vienen, se preocupan del aseo, de preparar las cosas, de todo. Toda ayuda es bienvenida, así es que si alguien puede colaborar podría comunicarse al fono 282971, les estaremos agradecidas”, sostuvo.

Compromiso

Para las apoderadas del colegio Espíritu Santo, participar en el comedor de la parroquia de Llo Lleo es un compromiso que deben mantener en el tiempo.

Al igual que ellas, son varios los grupos que semana a semana entregan su aporte en las dependencias del templo de avenida Providencia.

Y no podría ser de otra manera, por cuando son más de 60 las personas que diariamente reciben su almuerzo en este lugar.

Maritza Cárdenas, Bernarda Flores y Gabriela Ramírez estuvieron esta semana encargada de la labor el día que le correspondió al colegio ayudar en esta obra. Señalaron que es un trabajo que da satisfacción y que se realiza con ganas porque es un bien a la comunidad, además que es para gente que realmente lo necesita.

“La gente se motiva por participar, por eso no se puede fallar”, dijo Bernarda Flores. En tanto, Maritza Cárdenas destacó que “el desempleo ha provocado que haya aumentado la llegada de personas a este comedor; lo mismo que las enfermedades, hay personas enfermas o drogadictas que también ayudamos con la comida”.

Este grupo es coordinado por la profesora Liliana Yánez, quien destacó que el colegio ha estado por más de 6 años cumpliendo con esta labor solidaria. “Esto se realiza con aportes de los cursos, del centro de padres y del colegio. Gracias al acuerdo con el padre Rafael utilizamos las dependencias de la parroquia para este servicio que entrega muchas satisfacciones”.

martes, 4 de agosto de 2009

Enrique Gimeno Pérez, presidente del club Intihuatana de Santo Domingo: “Tener amigos es un privilegio”

Español de nacimiento, chileno de adopción y santodomingano de corazón, este dirigente de los adultos mayores encontró en la comuna parque el lugar para desarrollar sus proyectos junto a otros “lolos sesentones”, como él los llama


Corría el año 1939, España estaba devastada tras la cruenta guerra civil que enfrentó a nacionalistas y republicanos.

Unos años después, la situación no mejoraba sustancialmente y en Barcelona, los padres de Enrique Gimeno Pérez analizaban la posibilidad cierta de dejar el país, en búsqueda de mejores horizontes.

No fue una decisión fácil; no era simple cambiar de vida de un día para otro, pero unos amigos avecindados en el lejano Santiago de Chile, lograron convencerlos de cruzar el charco.

Así en 1952 y con 15 años, Gimeno se vio en la capital chilena donde junto a sus padres y hermanos reiniciaron el camino.

Afable y de charla fácil, el ahora vecino de Santo Domingo, recuerda aquellos días con nostalgia, pero con la claridad de que fueron determinantes en su formación. “Desde 1952 a 1966 viví en Chile; desde mi llegada ejercí diversos trabajos, pero mi crecimiento y mis verdaderos amigos se forjaron esos años en este país. Regresé a España, pero siempre estuve muy ligado a Chile y a la colectividad residente aquí. Por mi profesión de agente de viajes me trasladaba permanentemente entre ambos países, de modo que nunca perdí contacto con lo que sucedía acá”, indica.


“En España nació mi hija María Elena, la que llegó a complementar nuestra familia de 4 hijos varones. En conjunto me han dado 9 nietos. Hoy todos están radicados en diversas ciudades españolas como Madrid, Reus, Toledo. Trato de viajar al menos una vez al año, si se puede. En el año 1994, pasaba un delicado estado de salud y unos muy buenos amigos –la familia Andrews-Rojas, me invitaron a cambiar de aires una temporada a Santo Domingo”, cuenta en una conversación sostenida en el living de su linda casa de la avenida Del Parque.

Se notan sus viajes y sus gustos. En su residencia hay recuerdos de viajes, de r

egalos de amistades y uno que otro souvenir encontrado en sus viajes por el mundo. “Espérate, te voy a mostrar mis pasaportes”, indica entre risas.

Y sorprende, al menos 10 libretas llenas de timbres que denotan su paso habitual por países latinoamericanos y otros destinos menos comunes como Checoslovaquia, Islas Fidji, Egipto, Nigeria, entre otros. Las hojas se hicieron escasas para registrar las idas y venidas entre Madrid y Santiago. “Era un pasajero habitual, me conocían las tripulaciones. Una vez viajé de un momento a otro a Chile, estuve quizás menos de 24 horas y de vuelta a Madrid –un viaje de más o menos 14 horas-. Al subir al avión los tripulantes se sorprendieron al verme: ¿No viajó usted con nosotros ayer?, me dijeron y no entendían lo rápido de mi estada. Así fue por muchos años, de allá para acá, de aquí a Perú, Colombia, Argentina, Ecuador, en todos los lugares donde la agencia tuviera una oficina. Creo que a la larga eso me pasó la cuenta en el plano personal”, confiesa.

En Chile

A Gimeno le sucedió lo mismo que a muchas personas. Pensaba estar un mes o a lo mucho un par de meses, pero no pensaba encontrarse con un paisaje y un ambiente que le encantaron y que hasta el día de hoy lo tiene como un vecino más de la comuna parque. “Una vez dejado mi trabajo en la agencia y en Chile otra vez me asocié con Carmen Gloria Rojas para crear en esta comuna unas cabañas de alto nivel, lamentablemente ese proyecto no fructificó y decidí instalar una fábrica de hielo, la cual funcionó hasta hace 4 años cuando el corazón me dio un aviso. Se vendió la fábrica y ahora estoy en el gremio de los jubilados”, indica entre risas.

¿Fue mucho el problema al corazón?

“Sí, fue más o menos complicado. Me hice los análisis correspondientes y he seguido al pie de la letra las indicaciones de los médicos. Con orgullo puedo decir que he bajado mis buenos kilos.

No puede hacer desarreglos con la dieta entonces…

“Para nada. Adiós, embutidos, choricillos, jamones, patés, el pan… uuuyyy las marraquetas, las hallullas. Con el dolor de mi alma tuve que decirle adiós, pero fíjate que así he bajado como 16 kilos.

Segunda etapa

Controlados sus problemas de salud, Enrique Gimeno comenzó una nueva etapa en su vida. “He conocido personas de mi edad –todos lolos sesentones- con los que comparto. Mis amigos Silvia Escobar y Samuel Mella me invitaron a participar como tesorero al club del adulto mayor Intihuatana; al poco tiempo me eligieron presidente, acepté complacido por la confianza, y no sé por qué, pero he sido reelegido cada dos años. Hemos hecho muchas cosas gracias a la labor de la directiva que componen María Victoria Paredes, como secretaria; Sergio González como tesorero (ya se querrían muchas empresas tener una contabilidad tan fina como al nuestra”, Albert Robinson Alvarez y Francisco Infante como directores; además de Korn van Barras. En la actualidad le dedico gran parte de mi tiempo al club y a una sociedad de distribuciones”.

Como dirigente Gimeno señala que el club funciona en una sede en Las Acacias, en un terreno cedido en comodato por el municipio local, inmueble que han levantado gracias a sus aportes y donaciones.

“Este es un lugar para los adultos mayores. Somos casi 80 socios activos; tenemos actividades como computación, gimnasia, taichi, pintura, juegos de mesa y cine los martes y viernes. Recientemente nos fue aprobado un proyecto del Senama, con el que construiremos una terraza y una nueva sala en la sede”.

Aseveró que “estoy muy feliz en Chile, tener un grupo de amigos como éste es un privilegio. Con esto y con el clima de nuestra zona qué más se puede pedir en la vida. Dar gracias a Dios, por todo ello”.

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