martes, 5 de mayo de 2009

El rey de los volantines


En septiembre y los cielos de San Antonio se visten de colores con los volantines que los niños y adultos se encargan de encumbrar.

Se trata de una de las más fieles tradiciones nacionales que se mantiene hoy en día y que en prácticamente todo el país está presente.

Septiembre es sinónimo de cueca, empanadas, chicha y por supuesto, volantines.

Si bien con el paso de los años, estos productos han ido cediendo terreno ante las cometas chinas de plástico, de todas maneras es impensable un "18" sin los queridos volantines en el aire.

Y fiel a esa tradición, el sanjuanino Jorge Moya Ortiz ha mantenido por más de 20 años esta tradición en dicha localidad de San Antonio, como una forma de darle un toque especial a esta época del año.

Su afición por los volantines comenzó como la de todo niño, como un juego junto a su hermano; una vez, debido a diversas circunstancias hizo su primer volantín y luego otro y otro.

Posteriormente muchos de sus amigos le preguntaban de dónde los había sacado, y fue tanta la insistencia que decidió crear su pequeña "empresa" fabricadora de volantines.

Y así con el paso del tiempo este hobby se mantuvo y hoy es fijo en septiembre.

Desde junio Jorge Moya se prepara para estas fechas y junto a su hija Claudia y su señora Gabriela Flores, dedican horas a la confección de los elementos típicos.

COLORIDO

Moya cuenta que "de joven me fui a Santiago en busca de trabajo y allí pude ver el entusiasmo que existe por el volantín, hay muchos clubes y se hacían campeonatos. Al volver a San Juan noté que faltaba colorido para la celebración del 18 y así me propuse hacer mis propios volantines y venderlos en mi casa".

- ¿Ha cambiado mucho la forma de hacer volantines?

- Sí, antes había que pegar los pedazos uno por uno, los maderos eran de coligue y el papel no era de muy buena calidad. En cambio hoy, están los pliegos estampados listos para armar los volantines, los largueros se venden listos y son de bambú. Cambia la forma de hacerlos, pero la idea es siempre la misma.

- ¿Influye mucho la venta de cometas chinas?

- Sí, pero la gente que gusta de los volantines siempre prefiere los tradicionales; es otra cosa, el volantín chupete es loco y depende de la habilidad de quien lo eleva para hacerlo ir en una dirección u otra.

- ¿Y las chinas?

- Se quedan tranquilos en un lugar; claro que es mejor para los niños chicos, aunque los más grandecitos siempre prefieren el de papel.

- ¿Dónde vende sus volantines?

- A veces me ubico en la avenida principal de San Juan. La gente que viene en esta fecha a San Antonio siempre me compra; incluso llegan hasta mi casa; es que aquí todos me conocen y saben que tengo este hobby.

- ¿Cuáles son las claves para un buen volantín?

- Lo principal son las buenas terminaciones, que los palillos tengan la curvatura adecuada y se mantengan las dimensiones. También es importante los tirantes, deben estar bien puestos; claro que eso es cosa de cada uno, pero influye si no están bien hechos. Hasta el día de hoy hay mucha gente que no sabe colocarlos, por eso yo vendo volantines con los tirantes instalados.

NO AL HILO CURADO

Como buen amante de esta actividad, Jorge Moya tiene palabras críticas hacia el uso del hilo curado.

"No es bueno, porque es muy peligroso. Antiguamente se utilizaba mucho para lascomisiones, cuando se disputaban torneos y se hacían competencias. Hoy los niños chicos están muy expuestos y yo no lo recomiendo", señala.

- Además que está prohibido...

- Sí, aquí no se hace y en Santiago creo que ya no lo hace nadie; mejor, por un tema de seguridad.

- ¿Don Jorge, no hay 18 sin volantines?

- Por supuesto; esto es algo tradicional de los chilenos y hay que mantenerlo; yo por lo menos soy el único que hago esto en San Juan.

- ¿ Y hasta cuándo lo va a hacer?

- Ufff, hasta que Dios me dé fuerzas...

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