martes, 10 de noviembre de 2009

El nuevo rumbo de la caleta San Pedro




Sindicato de Buzos y Pescadores de Cartagena confía en el potencial turístico del sector que administra y hacia allá están dirigidos sus esfuerzos. Una historia de emprendimiento e iniciativa


Un fuerte impulso al turismo se pretende dar este verano a la actividad en el Litoral Central; mejorar el nivel de los servicios para los visitantes, ser un buen producto para elevar las condiciones y calidad en la zona.

Desde ese punto de vista, las potencialidades que existen en nuestra zona buscan mostrar lo mejor de sí para ser una fuente de atracción para los miles de turistas que llegan a disfrutar del periodo estival en estas costas.

Caleta San Pedro, en la vecina comuna de Cartagena espera convertirse en un verdadero polo de atracción, lo que ha concentrado los esfuerzos de los integrantes del Sindicato de Buzos y Pescadores, como una de las vías más probables para conseguir recursos económicos.

Actualmente la Caleta San Pedro está desarrollando en un circuito turístico innovador en la zona y que busca aunar esfuerzos de autoridades, vecinos y trabajadores.

¿Cuál es la idea fuerza?

Ser un recorrido entretenido para grandes y chicos, con la historia base de un refugio pirata, en la que estos legendarios personajes dejaron una huella que podrá ser apreciada por habitantes de la zona y turistas tanto nacionales como extranjeros.

Los viajes a este mundo de los bucaneros serán guiados por los propios pescadores de la caleta, quienes se han estado especializando en la historia que los piratas dejaron en el lugar y en la trascendental figuración que tuve esta caleta en el desarrollo de la zona.

Recordemos que en este sitio estuvo ubicado un muelle que permitió el ingreso de materias y productos hacia Cartagena y que eran transportados a la ciudad transitando la empinada ruta a lomos de burros y fuerza de bueyes.

Vestigios de esta historia hay varios; entre ellos un ancla que según los pescadores tiene más de 200 años, además de los restos de un muro que fue construido con la ancestral mezcla de cal y huevo al más puro estilo del histórico puente de Cal y Canto que logra renombre en cada libro de historia nacional.

Además, las cuevas generadas a través de centurias de erosión del agua y las embestidas constantes de las olas del mar contra las rocas, son a todas luces un privilegio que cualquier lugar desearía.

Entonces, la intención de los pescadores es sacarle partido a eso y tienen toda la seguridad de que van por buen camino.

Dar el paso desde trabajar en el mar por generaciones a ganarse el sustento en la “industria sin chimeneas del turismo” no ha sido fácil y en ese periplo han contado con el apoyo de diversos entes: Sernatur, Sercotec y Chile Emprende, por nombrar sólo algunos.

Esfuerzo

El presidente del Sindicato de Buzos y Pescadores de Cartagena es Carlos Echeverría. Surgido de una familia que por generaciones se dedicó al trabajo en el mar, conoció las dos caras de la moneda. La primera y más antigua, cuando las cosas estaban bien y la segunda y más reciente, cuando las cosas estaban malas y el recurso es cada vez más escaso.

Confiesa que al principio estaba escéptico con desarrollar el tema del turismo, había muchas dudas y desconocimiento del tema, por lo cual la empresa no fue fácil.

Pero destaca que en el momento oportuno contaron con la colaboración adecuada de organismos como Sernatur y Sercotec para hacerse un panorama más halagüeño.

Los pescadores contaban con un lugar interesante en la caleta, con paisajes naturales que llamaban la atención de los afuerinos. Además, si a eso le sumamos la cueva del pirata, tienen un panorama apropiado.

“Nuestra intención es darle una historia al recorrido que tenemos aquí. Y nos decidimos por los piratas. Sabemos que este lugar fue testigo de pasadas de piratas y eso es lo que explotaremos. Contamos con compañeros que se capacitan en este tema, se visten como bucaneros y guiarán a los turistas por una senda especialmente demarcada y que les permitirá una aventura especial”.

¿Además aquí ya cuentan con bastante avanzado?

Sí, tenemos la infraestructura de un restorán para unas 80 personas (que esperan licitar) que está en proceso de lograr la autorización del Departamento de Salud, hay baños, camping, entre otros. Con recursos de diversos proyectos cerramos el entorno de las cuevas, pintamos, limpiamos y con nuestro propio trabajo estamos levantando una caseta de informaciones y tendremos una especie de museo donde mostrar artesanía del lugar, junto con un sector donde estará a la venta una serie de souvenirs de artesanos locales.

¿Cómo es el recorrido por las cuevas?

Ahora estamos afinando los detalles, aunque está todo avanzado, limpio. Esperamos instalar carteles con informaciones y otras cosas. También nos falta determinar qué precio vamos a colocar de entrada. Eso sí, queremos que sea algo módico para que todas las familias puedan conocer lo que aquí hay. No queremos quedarnos sólo en eso. En otras ocasiones hemos recibido a artistas y músicos importantes, entonces por qué no podemos repetirlo… Claro que más grande y mejor hecho.

¿Y el laboratorio que tenían instalado?

Lo tenemos y pensamos ponerlo en funcionamiento nuevamente. Pero no con la idea original que no anduvo como esperábamos por falta de financiamiento. Queremos tener unas piscinas para que la gente vea cómo crecen y se reproducen los moluscos de la zona.

¿Cuándo esperan darle el vamos oficial al asunto?

Mire, queremos hacerlo lo más pronto posible. Primero debemos contar con una evaluación de Sercotec para determinar el grado de avance. Ellos nos dirán qué falta y con qué recursos lo haremos, pero de que esto va, va. Tenemos la fecha del 20 de noviembre en primera instancia, aunque cuanto antes, mejor.

Aquí hay bastante trabajo…

Claro y hemos puesto el trabajo de la gente del sindicato. Hemos logrado proyectos importantes que se han aplicado, hay esfuerzos personales detrás de todo esto. Nuestra meta es que la organización sobreviva en el tiempo con recursos propios… Por lo menos, creo que vamos por el camino correcto.

Buena iniciativa

Luz Canelo, presidenta de la Mesa de Turismo de Chile Emprende Litoral de los Poetas, evaluó positivamente el esfuerzo desplegado por el Sindicato de Buzos y Pescadores de Cartagena.

“Ha sido muy importante lo que han hecho. Cuando se reconvirtieron al área de turismo vieron los beneficios de proyectarse y ver que podían hacer algo interesante en este rubro. Ellos tienen un nicho donde desarrollarse, tienen las cuevas que existen en el lugar y que se han preocupado de ordenar, darle seguridad para que los visitantes las puedan conocer sin riesgos y con toda la historia de los piratas. Creo que es una iniciativa muy interesante”.

Además que se convertirá en un lugar más de atracción de Cartagena, esta vez más potente…

Justamente, es un lugar más. Si a eso le sumamos que se puede crear una ruta específica que conecte las playas, la estación de ferrocarriles, generará importante ingresos; porque está comprobado que con un buen proyecto son muchos los beneficiados, en este caso no sólo los pescadores”.

¿Cuál es su recomendación entonces?

Primero que desarrollen una buena historia, que se capaciten y que para enfrentar esto lo hagan con unidad. En este caso deben dejar de lado sus diferencias y “vender” su caleta. Creo que les va a ir super bien.

El Negro Goyo

En el recorrido por las cuevas de la caleta se puede apreciar un muñeco que representa a Gregorio Espinoza, más conocido como el “Negro Goyo”, personaje que se hizo parte de la cultura popular del sector y cuya historia se ha traspasado de boca en boca por generaciones.

A grandes rasgos, la leyenda dice que a mediados del siglo pasado, Goyo desertó de un barco y se escondió en los roqueríos a la espera de que su acción ilegal fuera paulatinamente quedando en el olvido.

Vivió en una cueva, acompañado de sus perros y gatos; dejaba su mente volar con la visión del mar que siempre lo atrajo y que a la vez le hizo soñar desde pequeño.

Dicen que parecía actor, dicen que era del norte, que no hablaba mucho porque vivía con miedo a ser descubierto, pero lo cierto es que el hombre moreno y de cabellos y barba grisácea caló hondo en un pueblo que lo acogió como uno de sus personajes propios.

Carlos Echeverría lo conoció por allá por los años 70. “Era bueno con la gente, por lo menos lo que conocí yo. A nosotros nos echaban miedo con el cuento de que si nos portábamos mal nos mandarían donde el Goyo. Era una especie de “viejo del saco” para los niños. Vivía de la caridad de las personas y aunque a veces iba a Cartagena, siempre se regresaba a la cueva y a la caleta donde ayudaba a los pescadores y compartía con nosotros”.

Pero esta es otra historia que Ud. podrá conocer cuando la caleta muestre su nuevo rostro.

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