martes, 2 de junio de 2009

Drogadicción en San Antonio: Una realidad que no podemos ocultar


Juan estuvo en lo más bajo, llegó a pasar tres días en la calle, perdió a su esposa e hijos, vendió todo lo que pudo y desperdició gran cantidad de dinero… Todo por culpa de la pasta base.
Confiesa con humildad que engañó a su familia, a sus amigos y a sus empleadores, pidió dinero, inventó enfermedades… Todo para consumir.
Sólo cuando estuvo botado en las calles de San Antonio, recapacitó, tuvo un momento de lucidez en el que valoró todo lo que había perdido y decidió cambiar.
Entró a rehabilitación; en el camino encontró muchas pruebas que logró superar, no sin dolor; es más, varias veces estuvo a punto de mandar todo al demonio, con la finalidad de volver a las calles a consumir pasta base.
Juan está en una lucha diaria contra las tentaciones, contra sí mismo, contra su cuerpo que le pide y le pide. Pero está en la pelea y eso es el gran mérito… conoció el fondo… ahora poco a poco sale adelante.
La vida de Juan, un hombre trabajador, padre de familia y con un buen pasar, pero que se vio tentado por la pasta base, puede ser la de muchos sanantoninos que en el último tiempo sufren cada vez más con la grave adicción a las drogas ilícitas, una realidad a la que no podemos negarnos, pues cada día es más patente.
Pero cómo se enfrenta esta problemática en nuestra ciudad, ¿quién hace algo? ¿hay posibilidades de rehabilitación? ¿quiénes pueden acceder?

Trabajo

Fabián Menares Poblete, psiquiatra encargado de la Unidad Mental del hospital Claudio Vicuña de nuestra cuidad, entregó un panorama de la realidad de la drogadicción en San Antonio.
“Este es un tema de bastante importancia, ya que San Antonio, como ciudad puerto, se ha transformado en una potente vía de entrada y distribución de drogas. Aquí el joven se inicia con el consumo del alcohol, luego sigue con la marihuana, pasta base y cocaína. El problema se agrava cuando se consumen mezcladas con alcohol, algo que es bastante frecuente; lo mismo que el hecho de que esta adicción viene asociado a otro problema como depresión”, dijo.
En cuanto a genero las mujeres tienden más al consumo de alcohol y benzodiacepinas , el hombre drogas duras como cocaína y pasta base. “En los últimos tres años se ha verificado que el inicio del consumo ha bajado hasta los 11-12 años, lo que está de acuerdo con los análisis de Conace a nivel país. Hoy se estima que la percepción de que el daño que provocan las drogas es menor. Antes se entendía que la marihuana es perjudicial, hoy no se asocia ese consumo con el daño que produce. En cuanto al nivel socioeconómico no hay tantas diferencias, sí en lo que se consume, ya que quien tenga más dinero recurrirá a aquellas drogas como la cocaína o crack, a diferencia de quien tiene menos plata que utiliza la marihuana y pasta base”, señala.
Menares estima que generalmente se piensa que la persona de menos recursos consume menos, pero no es así, ya que al utilizar otro tipo de drogas necesita de más cantidad para lograr los efectos esperados.
“Se ha creado una especie de estigma de que un consumidor es un delincuente. Ahora se habla de personas con problemas de consumo en vez de drogadicto. Está probado que menos del tercio de las personas que consumen cometen delitos para comprar drogas. La mayoría dispone de un trabajo estable y así obtienen los recursos para el consumo. Quienes sufren este problema de adicción no tienen mucha vida social o está generalmente relacionada al consumo”, dice el psiquiatra.
Consultado respecto de cómo enfrentan este problema es San Antonio indicó que “como unidad tenemos una serie de planes que se realizan en la llamada Casa Azul; la idea es no sólo rehabilitar sino a insertar a las personas en la sociedad; para ello es necesario el apoyo de las familias, por eso se trabaja en la capacitación, educación del entorno más directo de los pacientes. De estos algunos son pagados por Fonasa, otros subvencionados y otros pagados; depende de las caracaterísticas de lo que desea cada persona. Este es el único lugar en San Antonio donde se realizan estos tratamientos reconocidos por la Seremi de Salud”.

La casa de la rehabilitación


La terapeuta ocupacional Patricia Fajardo es quien dirige el equipo de profesionales que trabaja en la Casa Azul. Indicó que “hace doce años funcionamos aquí a través del convenio Fonasa, Conace, Minsal. Actualmente aplicamos planes para distintos niveles y edades. Cuando tenemos casos de consumo severos se derivan al Hospital del Salvador en Valparaíso, allí se somenten a una desintoxicación y luego regresan para seguir con su rehabilitación.
“Tenemos entre 8 y 10 ingresos a la semana. Recibimos personas de todos los ámbitos, del hospital, de los tribunales, entre otros; además, hay consumidores que en forma espontánea acuden a nosotros y se insertan en los tratamientos”, comenta.
Fajardo explicó que la Casa Azul trabaja en tres tipos de intervenciones en convenio con el Conace. El plan ambulatorio básico está dirigido a personas con consumo perjudicial o dependencia a sustancias psicoactivas y compromiso biopsicosocial moderado, con actividad ocupacional y soporte familiar; tiene una duración de 6 meses y se realizan 1 a 2 prestaciones por día.
El plan ambulatorio intensivo, para consumidores con compromiso moderado o severo, sin trabajo y con apoyo familiar. Dura 8 meses.
El plan ambulatorio básico para el tratamiento del consumo de alcohol es libre y sin listas de espera. Y el GES de alcohol y drogas sólo para menores.
Todos los planes son para ambos géneros.
Patricia Fajardo destacó el trabajo que realiza el equipo multidisciplinario de profesionales, que están comprometidos con esta labor. “Hemos conformado un muy grupo que está en permanente capacitación con Conace. Eso nos permite contar con lo último en conocimientos para el tratamiento de las adicciones. Eso hay que reconocerlo y nos deja muy motivados. Conace es un gran apoyo, aporta los fondos que a través de Fonasa permiten al hospital comprar los insumos que utilizamos”, dijo.
Consultado por lo que falta señaló que “queremos un lugar residencial donde la gente permanezca hospitalizada; lo hemos solicitado en varias ocasiones, pero nos tomamos con un tema de escasez de recursos. Eso hace mucha falta en San Antonio, donde en el último tiempo ha quedado en evidencia el enorme problema que ocasiona la droga. Nos falta equipamiento, eso es cierto y por lo mismo, sería importante contar con la colaboración de otros entes privados para apoyar esta obra que da buenos resultados”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Se ha producido un error en este gadget.

Buscar este blog