miércoles, 2 de septiembre de 2009

Innovación es lo primordial

Al principio Jeannette Farías y Ana Núñez no sabían de costura. Como apoderadas del colegio Espíritu Santo realizaron un taller de corte y confección con muy buenos resultados.

Así les permitió allegar importantes recursos al hogar.

Aprendieron la técnica de este trabajo y en el mismo establecimiento educacional tuvieron los primeros contactos para vender sus buzos, chaquetas de polar y otros.

Con mucha alegría vieron que sus productos tenían aceptación, que las clientas llegaban a sus casas a encargarle los trabajos y que se manejaban bien con los tiempos.

Responsabilidad fue la clave. Daban una fecha de entrega de los trabajos y realmente entregaban los productos terminados. Eso les ayudó para crear la confianza necesaria en sus compradores que vieron que realmente sus trabajos estaban al momento preciso.

Crecieron en el corte y confección, tocaron puertas donde podrían darles apoyo y después de mucho bregar, lo encontraron. “Postulamos al capital semilla, no nos resultó, pero no nos quedamos en eso y decidimos hacer un proyecto para el siguiente año, nos informamos y nos fue bien. Estamos dedicadas a crear prendas con protección contra los rayos ultravioletas que son de utilidad para empresas que trabajan con temporeras o para personas que están mucho tiempo al sol”, señaló Jeannette Farías.

Su socia en la empresa Protexuv, Ana Núñez, destacó que “para empezar en esto obviamente que se debe tener la confianza de la familia, el apoyo de ellos es fundamental en esto porque una pasa mucho tiempo en este trabajo en desmedro de la familia; además como mamá tiene que preocuparse de todas las cosas del hogar. En ese sentido, hay que estar pendiente de todo, pero a la larga da satisfacciones”.

Establecerse con todas los aspectos legales es el objetivo de estas emprendedoras. “Queremos tener todo en regla, eso nos permitirá emitir nuestras propias facturas y acceder a otras opciones. Ser verdaderas empresarias. Hay ocasiones –en el periodo de ingreso de los escolares- donde no damos abasto y debemos recurrir a otras personas; eso nos deja entrever que podemos crecer”, aseveró Farías.

Sobre cuáles son las claves para lanzarse al mundo laboral como independiente, ambas recalcaron en el trabajo duro. “Hay que ser perseverantes, responsables con los pedidos porque es la única forma de ganarse la confianza del cliente. Además hay que saber que hay ayudas para surgir, tienen que informarse y buscar esas opciones. Nosotros al principio fuimos a la municipalidad, de allí nos derivaron a otras oficinas. Al principio nos costó, no pensábamos que algo nos fuera a resultar. Seguimos en estos postulamos a Fosis, Prodemu y así concretamos varios proyectos que nos permitieron ganar en confianza y demostrar que realmente éramos capaces de hacer cosas”, dijo.

“Ser cumplidoras”, agrega Ana Núñez. “Eso demuestra nuestra capacidad para hacer las cosas. Al cliente no le importan tus razones para un atraso, hay que cumplir”, eso es lo fundamental.

Variedad de aromas naturales


Una amplia variedad de aromas y combinaciones de productos tienen los jabones que crea Marta Arenas en su domicilio de Tejas Verdes. Allí, entre sus cosas, instaló una especie de taller en la que crea jabones con leche de cabra, con esencias de hierbas, aceites naturales, todos especialmente recomendados para aquellas personas que tienen una piel sensible y por lo mismo, requieren un cuidado especial.

“Estoy muy contenta con lo que hago. Principalmente porque me supe reinventar. Yo soy decoradora de interiores, administradora de empresas con estudios de marketing, pero por diversos motivos no logré encontrar un trabajo apropiado en San Antonio, lo que me obligó a buscar una actividad diferente. Así llegué a crear mis jabones y gracias a Dios me ha dado muy buenos resultados con mezclas que yo misma hago como leche con lavanda, manzanilla-afrecho, glicerina, aceite de almendras, cacao, coco, etc.”, cuenta.

“Al principio fue difícil; estaba acostumbrada a tener estabilidad económica. Las cosas cambiaron en el plano personal y tuve que empezar de nuevo desde cero. Hay que golpear muchas puertas para surgir, algunas se cierran, otras se abren y hay que saber aprovecharlas. La confianza es importante, creer en que se puede lograr. Tengo la esperanza de que puedo crecer, de hecho hay contactos que me llevarían a desarrollarme en gran medida, incluso dar trabajo a otras mujeres, pero para eso necesito más apoyo”, aseveró.

Experiencia en platería fina


Las mujeres son generalmente el puntal del hogar y las sanantoninas así lo demuestran que supieron salir adelante.

Wilma Astorga Cornejo tenía claro que debía lograr recursos para el sustento familiar. Conoció la joyería en plata casi por casualidad, como muchas cosas en la vida. Y se dedicó a vender.

Al tiempo se dio cuenta que sus productos tenían buena aceptación y que tenía las condiciones para crear sus propias joyas.

Con entusiasmo y las ganas de aprender se fue desarrollando en la orfebrería en plata fina, y hoy la tienen convertida en una entusiasta artesana que a la vez promociona y comercializa sus productos a través de Randikuam Che, su miniempresa.

“Siempre fui bien busquilla para mis cosas, fui buscando en internet por iniciativa propia y me di cuenta que podía hacer mis cosas. Así como un homenaje a nuestros pueblos originarios me dediqué a la platería mapuche, y ojo que no es marketing, sino que realmente estamos ligadas a dicha cultura”, señala.

Con la misma confianza enfatiza que desea seguir creciendo. “Prodemu y Fosis me han entregado mucho apoyo y eso es de suma importancia para quienes se atreven a dar el paso de ser independientes. Ah y el apoyo de la familia también. Afortunadamente tengo el apoyo de mis hijos, me han ayudado bastante y siempre están conmigo al momentos de salir adelante y de crear cosas nuevas”.

¿Qué es lo que espera a futuro?

“Crecer más, tener capital para comprar mis herramientas y así tener más variedad en los productos para surgir. Otro aspecto clave es establecerse formalmente con esta empresa; creo que estoy en las condiciones de hacerlo y así vender mis creaciones y optar a otras oportunidades de desarrollo”.

Wilma Astorga sostiene que la clave para quien quiere ser independiente es atreverse. “Hay que ser osada para crear cosas, trabajar y trabajar si tenerle miedo a los cambios. Si una se tropieza hay que tener la fuerza para levantarse y seguir el camino”, señaló.

Sanantoninas se atreven a emprender en tiempos de crisis

Cambiar drásticamente de rumbo, invertir tiempo y dinero, parecen ser los principales aspectos a considerar al momento de adoptar una actividad para lograr el sustento. La necesidad de allegar recursos al hogar es el principal aliciente para, en forma independiente, a salir adelante


Estamos en crisis, hay que cuidar los pesitos, no endeudarse y evitar caer en gastos innecesarios.

De una u otra forma hemos sido bombardeados con información respecto de la crisis mundial que nos sentimos a cada momento con la soga al cuello.

Cuidamos el dinero y le hacemos una cruz a las calillas.

Además nos enteramos del aumento de los despidos acrecentando el negro número del desempleo en nuestra ciudad puerto.

Con un panorama así ¿Quién se va a atrever a crear su propia miniempresa considerando como está la cosa en San Antonio?

Hay que tener valor.

Estudio

En su sexta versión, el Estudio Global Entrepeneurship Monitor (GEM Chile), desarrollado en conjunto por la Universidad Adolfo Ibáñez y la Universidad del Desarrollo, revela las principales características de los emprendedores chilenos, y da claves sobre sus motivaciones para iniciar un proyecto de negocios propio y sus expectativas con respecto a la misma actividad.

De acuerdo con el reporte, un 12,9% de los adultos del país pueden ser catalogados como emprendedores

En términos de género, el estudio establece que dos de cada tres emprendedores son hombres, y la edad promedio al iniciar la actividad es de 40 años.

La dedicación completa a sus negocios caracteriza al 77% de los emprendedores chilenos, los que están insertos principalmente en el sector servicios al consumidor.

El estudio establece que un 80% de la población económicamente activa considera que emprender es una opción de carrera deseable, sin embargo, sólo un 30% de la población adulta piensa que hay buenas oportunidades para empezar un negocio. En el caso de los emprendedores, por ejemplo, el futuro se ve auspicioso para un 45,5%.

La necesidad de conseguir recursos económicos y de independizarse con claves en el desarrollo de una empresa.

El conejo empresario

Luis Martínez tiene unos prominentes incisivos que le valieron el apodo de “Conejo”. El es el vendedor ambulante de maní confitado más exitoso de Chile y quizás, del mundo.

Hoy su empresa, Nuts 4 Nuts, tiene 234 trabajadores y 160 carritos de venta desde Iquique a Puerto Montt. A eso, hay que agregar los 12 que tiene en Estados Unidos, el permiso para instalarse en el Jumbo y el Easy de Argentina.

Pero su vida no ha sido para nada fácil, confiesa el “Conejo”. De pequeño tuvo que trabajar para ayudar al hogar. Pasó por comerciante ambulante, jardinero, encargado de las canchas y auxiliar en Banco del Estado, entre otros,

Hasta que se fue a Estados Unidos.

En el “país de las oportunidades” comenzó a trabajar en varias cosas para poder pagar sus deudas. “Limpié vidrios, casas, me puse a pasear caballos, atendí fiestas y todo lo que me mandaban hacer yo lo cumplía porque quería ganarme las lucas”.

Cuando encontró trabajo como júnior de una empresa decidió que tenía que ahorrar lo más que pudiera para ir pagando sus deudas. En este afán de gastar lo menos posible un día pasó a comer a un carro de maní. Ése fue su primer encuentro con el que sería el negocio de su vida. Pronto comenzó a trabajar para un grupo de argentinos, quienes llevaban ese negocio en Estados Unidos

Conoció el manejo del negocio y se decidió a hacerlo por cuenta propia en una esquina de Times Square.

Martínez actualmente está posicionado en nuestro país, asegura que tiene las cosas claras y que su fórmula del es “ser honrado, trabajador y muy dedicado”.

Hoy el Conejo es un empresario hecho y derecho. Vive en San Carlos de Apoquindo, maneja una gigantesca Dodge Durango, va todos los días a su empresa -Confitería Martínez- en la comuna de Providencia, su red de carros cubre puntos de venta de Arica a Puerto Montt, para ello se ha dado a la misión de implementar una completa estructura administrativa que harto le ha costado armar.

Y aunque él no dé números es cosa de sacar cuentas. Importa desde Virginia 70 toneladas mensuales de maní y como cada paquete es de 100 gramos, la venta mensual suma 700 mil paquetes que se venden a 300 pesos cada uno... O sea, unos 2.500 millones al
año. No es poco ¿verdad?

La historia de Luis Martínez sirve de inspiración para quienes quieren salir adelante, pese a las limitantes. Claro que ese espacio está reservado para unos pocos.

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